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lunes, 10 de septiembre de 2012

Evolución humana explicaría el efecto placebo


Martínez (Tendencias21.Net)

  • 09 septiembre 2012
  • Un modelo matemático establece una relación entre este efecto y la necesidad orgánica de ahorrar recursos energéticos.
    • Foto: Especial
    Investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, han utilizado modelos matemáticos para estudiar el efecto placebo. Gracias a ellos, han podido establecer que este efecto existe por razones evolutivas. Según los científicos, la puesta en marcha del sistema inmune resulta tan costosa para el organismo que éste espera “señales” (como una pastilla) para activarlo. De este modo, el cuerpo garantiza el ahorro de sus propios recursos energéticos.

    Una sustancia placebo es aquella capaz de provocar un efecto positivo a ciertos individuos enfermos, si estos no saben que están recibiendo un medicamento falso y creen que es uno verdadero. Es decir, es un tratamiento cuya acción directa no es efectiva, y que funciona debido a las creencias del paciente.

    Varias cuestiones emergen de este hecho: si la gente es capaz de recuperarse sin ayuda externa, ¿por qué necesita de un placebo –una señal exterior- para curarse?¿Por qué no hemos desarrollado la capacidad de mejorar inmediatamente por nosotros mismos?

    Dado el misterio de la cuestión, la ciencia ha intentado desentrañar el secreto del placebo en diversas ocasiones. Por ejemplo, en 2007, una investigación desarrollada por neurólogos de la Universidad de Michigan reveló un posible mecanismo neuronal que explicaría este efecto.

    Según los científicos de la UM, cuando una persona cree que va a tomar una medicina, su cerebro activa una región vinculada a la habilidad de experimentar un beneficio o una recompensa, el núcleo accumbens, y segrega dopamina, provocando el alivio al dolor.



    Esperando una señal

    Ahora, investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, han arrojado nueva luz sobre el tema. Los científicos británicos, de la Escuela de Ciencias Biológicas de dicha Universidad, desarrollaron modelos matemáticos del efecto placebo, con el fin de estudiarlo.

    Los resultados obtenidos con estos modelos ofrecen una posible explicación evolutiva del fenómeno, y sugieren que el sistema inmune tiene un “interruptor” de encendido y apagado, controlado por la mente.

    Según publica NewScientist, la presente investigación comenzó con una observación realizada por Peter Trimmer, biólogo de la Universidad de Bristol y director del estudio: algo parecido al efecto placebo ocurría con muchos animales.

    Por ejemplo, el organismo de los hámsters siberianos no lucha contra una infección si las luces de su jaula-laboratorio imitan los breves días y las largas noches del invierno. Pero si se cambia este patrón lumínico, de tal manera que parezca que es verano, la respuesta inmune de estos roedores se dispara.

    De igual modo, aquellas personas que creen que están tomando un medicamento, aunque en realidad estén recibiendo un placebo, pueden generar una respuesta inmune que sería el doble de intensa que la de aquellos que no han recibido medicación. Tanto en el caso de estos individuos como en el de los hámsters, lo que ocurriría es que la intervención crea una señal mental que estimula la respuesta inmune.

    Para este hecho existe una explicación sencilla, afirma Trimmer: la puesta en marcha del sistema inmune resulta costosa para el organismo, tan costosa que una respuesta inmune fuerte y sostenida podría reducir drásticamente las reservas energéticas de cualquier animal.

    En otras palabras, cuando una infección no es letal, el organismo “espera” una señal que le indique que luchar contra ella no le pondrá en peligro de otra manera.



    La confianza ayuda al sistema inmune

    Esta idea no es nueva, publica la Universidad de Bristol en un comunicado, de hecho ya fue propuesta por el teórico de la psicología Nicholas Humphrey y en ella se ha basado la investigación de Trimmer.

    Hace una década, Humphrey propuso que podía ser beneficioso mantener bajo el rendimiento del sistema inmune por las incertidumbres acerca del estado del mundo (como la posibilidad de inanición), y que ciertas claves que indicasen un cambio en este sentido podrían propiciar una alteración en la respuesta inmune, esto es, activarla.

    Según la idea de Humphrey, el organismo del hámster siberiano actuaría a partir de la señal lumínica de “verano”, poniendo en marcha su sistema inmune, porque en verano el suministro de alimento está garantizado y la energía para sostener la respuesta inmune al tiempo que otros mecanismos orgánicos, también.

    En el caso de los humanos, nosotros responderíamos al tratamiento, aunque fuera falso, porque este nos “aseguraría” un alivio de la infección, lo que permitiría que nuestra respuesta inmune funcionara rápidamente y con éxito, sin comprometer demasiado los recursos energéticos del cuerpo.




    Una ventaja evolutiva

    El modelo matemático de Trimmer y sus colaboradores parece respaldar todas estas ideas porque indicó que, efectivamente, bajo situaciones de estrés, resulta mejor para el sistema inmune trabajar de manera menos eficiente.

    En otras palabras, sus resultados demuestran que poder “encender” o “apagar” el sistema inmune en función de las condiciones del entorno entraña un claro beneficio evolutivo.

    De hecho, el modelo reveló que, en entornos difíciles, los animales vivían más tiempo y engendraban más descendencia, si resistían las infecciones sin necesidad de que sus organismos activaran una respuesta inmune.

    Sin embargo, el hallazgo más curioso del estudio fue que un tipo particular de creencia en el tratamiento podía tener efectos negativos o positivos Por ejemplo, la creencia en que el tratamiento curará, sin necesidad de respuesta alguna por parte del sistema inmunológico, tenía efectos negativos en la salud del paciente.

    De cualquier manera, ahora que un método teórico ha sentado las bases para la comprensión del efecto placebo, futuros trabajos empíricos podrían proporcionar una nueva compresión sobre cómo el efecto placebo puede ser activado y controlado en entornos clínicos.

    Según los investigadores, un mejor entendimiento de este efecto podría cambiar el modo de proceder de los médicos e incluso salvar vidas. Los resultados obtenidos por Trimmer y sus colaboradores han aparecido detallados en la revista Evolution and Human Behavior.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Se usa la visión maya de 2012 para fines personales

Lo que estamos haciendo es que un grupo de investigadores de renombre trataremos de contextualizar la forma en que personas del mundo occidental han manipulado, transformado y sacado de contexto la visión maya sobre esta fecha, sobre todo a lo largo de los últimos 25 años
Miércoles 30 de noviembre de 2011  Abida VenturaEnviada | El Universal abida.ventura@eluniversal.com.mx


PALENQUE, CHIAPAS.- Rafael Cobos se pasea con cierto apuro entre el salón de conferencias y el vestíbulo del hotel que desde el domingo acoge a más de medio centenar de mayistas nacionales y extranjeros que se han dado cita en este lugar para debatir las concepciones del tiempo según los mayas, cuyos jeroglíficos refieren un supuesto evento apocalíptico el 21 de diciembre de 2012.
A pesar de su ajetreada agenda, que incluye la organización de las más de 10 ponencias que a diario se presentan en la VII Mesa Redonda de Palenque, el arqueólogo, miembro del Comité Académico de este encuentro, accede a una entrevista con EL UNIVERSAL para hablar sobre 2012 y las llamadas “profecías mayas”, tema que este vienes dará pie a una sesión especial en la que Cobos, también responsable de las obras de rescate y conservación de zona arqueológica de Chichén Itzá, y los especialistas Laura Caso, Jesús Galindo, Erik Velázquez y Sven Gronemeyer despejarán dudas sobre supuestos augurios apocalípticos mayas.
¿Qué se discutirá en la sesión especial “Las profecías mayas 2012” programada para este viernes?
Es una mesa que no tiene nada que ver con los temas que se están tratando en la VII Mesa de Palenque, es decir con la parte epigráfica, con la arqueología, con la historia o con la antropología social de la cultura maya. Lo que estamos haciendo es que un grupo de investigadores de renombre trataremos de contextualizar la forma en que personas del mundo occidental han manipulado, transformado y sacado de contexto la visión maya sobre esta fecha, sobre todo a lo largo de los últimos 25 años, y cómo lo han estado utilizando con fines personales. Expondremos que todo esto está separado de lo maya, y que simple y llanamente es una creación moderna de lo que pudieron haber dicho los mayas sobre la fecha.
¿A partir de cuándo comienza a desfigurarse esta visión maya de 2012?
Básicamente se da cuando en 1987 un mexicano-norteamericano, José Argüelles, utiliza la información epigráfica del calendario maya de cuenta larga, que se dejó de utilizar hacia 900 dC, y lo que hace es interpretar que los mayas predijeron que hace mil 100 años se iba a acabar el mundo con catástrofes. La cuestión es que en 2012 efectivamente se completan 13 Baktunes dentro del calendario maya, que significa un cierre de ciclo, pero hay algo que esta gente del new age no menciona en todo esto: los mayas, además de informar sobre el fin de un ciclo, también decían que inmediatamente venía un nuevo ciclo, porque ellos tenían una concepción cíclica del tiempo; se termina un ciclo pero inmediatamente comienza otro.
¿Qué mueve a estos grupos a creer en un supuesto fin del mundo?
Estos grupos están en una cierta búsqueda de armonía, es un punto de vista ideológico muy particular, son una serie de creencias muy propias. Es gente que trata de encontrar respuestas a una serie de necesidades muy personales y, al venir de otra cultura manipulan, transforman y adaptan a lo que ellos creen que debe ser. Lo que ha sucedido es que toda esta gente tiene una necesidad ideológica, moral y filosófica de buscar esa paz, y echa mano de elementos que no pertenece a la cultura del siglo XX o XXI, sino de elementos que vienen desde mucho más atrás.
¿Cuándo se convierte en un fenómeno de masas esta idea de las profecías mayas?
No conozco a profundidad el trabajo del señor Argüelles, conozco los elementos que definen su interpretación y estoy viendo el resultado de esa interpretación que le pudo llevar una semana, unos meses o años, y lo que veo es que hay toda una serie de expresiones personales que están siendo expresadas en cantidad de libros y artículos. En los últimos 20 años se ha creado una serie de páginas web que hablan de este fin, al grado tal de que ciertos canales de entretenimiento cultural comenzaron a proyectar esa idea, y hay gente que tiene miedo y que piensa que en 2012 se terminará el mundo. En Francia incluso hay gente que se ha organizado y ha comprado tierras en una colina, están adaptando toda un área donde van a recibir 2012 y creen que en ese lugar no pasará nada.
En Yucatán también hay un grupo de italianos que dice estar construyendo una especie de bunker para sobrevivir al fin del mundo.
No sé. No te podría hablar bien de ellos. Sé que hay un grupo de italianos inversionistas, pero hasta ahí. Ellos nunca han expresado una opinión abierta sobre esto.
¿Por qué considera que una idea como esta llama más la atención en la sociedad y no una investigación documentada como la de ustedes?
Recordemos que en nuestra idiosincrasia tenemos un aspecto de fatalismo que en parte viene por nuestra formación judeocristiana. Entendemos el tiempo de forma lineal y, además, está la creencia de que si te portas mal hay un castigo, incluso en la creación del mundo en el Antiguo Testamento se habla de que Dios hizo al mundo y hubo una serie de diluvios y se habla de un Apocalipsis, de que el fin del mundo va a llegar en cualquier momento. Pero ya llevamos 11 años del siglo XXI y hasta hoy todavía estamos aquí, cuando hace 11 años se dijo que el fin del mundo iba a ser el primer minuto del primer día del 2000, y por lo que veo no han pasado mayores cosas. Lo que sí veo es que, como seres humanos, hay una parte de nosotros que, al ver que las cosas van mal, piensa que el fin del mundo está próximo.
¿Y cuál debe ser el papel de los especialistas en la cultura maya frente a este fenómeno?
Pues con esta mesa redonda ya estamos haciendo algo. El INAH, a través del Comité Académico de la Mesa Redonda de Palenque, consideró atinado tomar el tema de los mayas y las concepciones del tiempo, respondiendo un poco a toda esta efervescencia, a esta cierta emoción sobre el tema, cuando además la misma Cámara de Diputados propuso que 2012 se dedicara como el año de la civilización maya. Cuando organizamos la Mesa pensamos en hablar del tiempo y lo que tratamos de hacer es que el mayor número de especialistas, como arqueólogos, epigrafistas, historiadores y antropólogos, expongan su opinión sobre 2012 desde su peculiar perspectiva.
¿La sociedad en general está muy atenta a lo que podría suceder en 2012, qué dicen las comunidades mayas? 
No dicen nada. Lo que sucede es que tú puedes creer o escuchar esto en la medida en que estás expuesto a los medios de comunicación masiva o si tienes acceso a internet, que es donde se está difundiendo información sobre el tema, mientras que en muchas de las comunidades mayas no se está considerando la fecha. Para ellos viene un día, el día de mañana, otro año, los siglos se seguirán repitiendo.
¿Y esto qué tanto afectará o beneficiará a las zonas arqueológicas?
Si se pueden beneficiar con la llegada de más turistas, pues qué bueno. Pero el hecho de que quieran hacer ceremonias, prender fuego o una serie de actos para celebrar tal vez podría afectar. Supongo que se tomarán medidas, así como se hace con el fenómeno del equinoccio.
¿Qué espera que nos deje todo este fenómeno?
Que se promueva la visita a las zonas arqueológicas mayas, que despierte el interés entre los estudiosos sobre la arqueología maya, que todo este ruido se traduzca en un mayor interés por conocer esta cultura.
¿Qué recomendación daría a los lectores respecto a la fecha, cómo deberían tomarlo?
Que sean bastante críticos, que lean, que se informen más y que eviten entrar en pánico porque este mundo da para mucho tiempo más. Y que el 21 de diciembre de 2012 la gente se vaya a cenar, a comer una pizza, a beber un refresco, a camita y al día siguiente a seguir trabajando (ríe).
¿Y usted qué va hacer ese día, cómo va a celebrar?
Apaga la grabadora y te digo (bromea). Como es periodo de vacaciones pues seguramente me iré a comprar los regalos para mis hijos, disfrazado de Santa Claus
.

martes, 8 de noviembre de 2011

Científico derriba mitos sobre los sismos

"Aún no existe una herramienta científica para predecir los temblores pero para los sismólogos es fundamental desmentir los rumores, predicciones o creencias sin fundamento, así como dar a conocer lo que la ciencia sabe del comportamiento de la Tierra, señala Arturo Iglesias, del Instituto de Geofísica

Si los sismos fueran mandados por Dios, seguramente no ocurrirían en lugares santos (Foto: Archivo El Universal )

Martes 08 de noviembre de 2011Redacción | El Universal00:10



Si alguien quiere pronosticar un sismo, debe indicar el lugar donde se va a presentar, la fecha en que va a ocurrir y la magnitud; sin embargo, esto no es posible, porque en ningún lugar del mundo existe ninguna herramienta científica que permita predecir los sismos, afirmó Arturo Iglesias Mendoza, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica (IG) de la UNAM.
Después de los desastres ocurridos en Japón, Haití y Chile, la sociedad es muy sensible al tema de los sismos, por lo que resulta indispensable que los científicos aportemos ideas para distinguir los mitos de la realidad sobre este fenómeno de la naturaleza, consideró Iglesias Mendoza.
El investigador señaló que en los registros de visitas yclicks del sitio web del Servicio Sismológico Nacional(SSN), organismo operado por el IG de la UNAM, se han registrado incrementos de visitas en fechas en que ocurren sismos que se sienten en la México, de gente que quiere informarse y saber más sobre movimientos telúricos.
Por otro lado, dijo, también se han observado incrementos de clicks y visitas en el sitio web del  SSN relacionados con rumores, como sucedió en abril de 2007, cuando se corrió el rumor de que un sismo de gran magnitud era inminente y por varios días esta página tuvo un incremento de accesos, llegando incluso a saturar el sitio.
La cantidad de gente que cree los mitos relacionados con los temblores no es despreciable, agregó, por eso "para nosotros los sismólogos es importante desmentirlos y dar a conocer lo que la ciencia sabe del comportamiento de la Tierra", dijo.
Derrumbando mitos
Uno de los mitos más comunes entre la gente es que Dios manda los sismos, comentó, un ejemplo de lo extendido de este mito son las declaraciones en un medio electrónico de Pat Robertson, un portavoz cristiano estadounidense quien aseguró que el reciente sismo ocurrido en Haití fue un castigo divino, por pactar con el diablo su independencia.
El doctor en Geofísica por la UNAM señaló que aunque la fe es difícil de contrastar con la ciencia, hay que tomar en cuenta datos como el hecho de que los sismos no se distribuyen de manera aleatoria en el planeta, sino que hay zonas como la costa del Pacífico y una zona del Caribe, donde los sismos son comunes y que Haití está ubicado precisamente en una zona sísmica.
Expresó que si los sismos fueran mandados por Dios, seguramente no ocurrirían en lugares santos, como por ejemplo el sismo que afectó la Catedral de Asís, en Italia.
Otro mito, añadió, es la supuesta predicción que hacen algunos famosos adivinadores de la ocurrencia de un sismo. El investigador comentó que él personalmente recopiló las predicciones de la extinta adivina Giovana, quien en su guía astrológica para 2006 pronosticaba grandes terremotos, "en los que moriría mucha gente,  más que en todas las guerras".
La adivina Giovana vaticinó para ese año terremotos constantes en América que destruirían las ciudades canadienses de Toronto, Montreal y Otawa, así como la caída del rascacielos Empire State, la Estatua de la Libertad y la Torre de Pisa.
El sismólogo señaló que en la lista de los sismos del año 2006, el más fuerte fue registrado en las islas Tonga, en Asia, y  el que ocasionó el mayor daño fue en Java y que, aunque sí hubo muertos en los dos casos, los eventos sísmicos de ese año no coincidieron con las predicciones de la adivina.
El científico indicó que en el Servicio Sismológico recibieron en el año 2007 un correo electrónico en el que se advertía que un señor, heredero de la tradición maya, pronosticaba un gran sismo para el 24 de mayo de ese año, paradójicamente, el SSN no reportó ningún sismo de importancia ese día.
Algo de todos los días
El investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM dio a conocer que, de acuerdo con los reportes del Servicio Sismológico Nacional del año 2010, los sismos que más se reportan son de una magnitud de 4 grados en la escala de Richter y se registra, por lo menos, un sismo diariamente, por lo que las "predicciones" tienen todas las posibilidades de acertar.
De acuerdo con el científico, existen otros mitos en los que se cree que los sismos están relacionados con fenómenos naturales, como la lluvia, un determinado aspecto del cielo, las nubes o, incluso, la Luna llena. También se piensa que hay meses del año en los que tiembla más, aunque los registros del SSN muestran que esta creencia es errónea.
Por otro lado, están los mitos que mezclan cierta información científica con rumores o creencias sin fundamento, por ejemplo, que antes que ocurra un sismo los animales presentan un comportamiento anómalo. Algunas instituciones, agregó, han realizado investigaciones al respecto, sin resultados concluyentes.
El concepto de la brecha sísmica, comentó, es un periodo en el que una interacción entre las placas de la Tierra no produce sismos y la energía se acumula, como sucede actualmente en el estado de Guerrero, donde no ha habido un sismo importante desde 1911.
Muchas personas utilizan este concepto para respaldar sus vagas predicciones, diciendo que pronto ocurrirá un terremoto y que los sismólogos también lo esperan.
"La realidad es que los sismólogos no esperamos un sismo en la costa de Guerrero, sino que sabemos que va a seguir temblando ahí y en toda la costa del Pacífico, porque las condiciones geológicas no cambiarán en el corto plazo", aclaró Arturo Iglesias.
En conclusión, dijo,  es importante que la población sepa que en México la mejor forma de protegerse de los efectos de un sismo consiste en escuchar la alerta  que detecta el momento en que se produce un movimiento de la Tierra en las costas del Pacífico, y seguir las indicaciones de las autoridades de protección civil.
El sismólogo aseguró que esta alerta sísmica es confiable, pues viaja por ondas de radio a la velocidad de la luz, mientras que las ondas sísmicas más lentas viajan aproximadamente a tres kilómetros por segundo. No se trata de un sistema de predicción, sino de alerta temprana, destacó.