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lunes, 10 de septiembre de 2012

Evolución humana explicaría el efecto placebo


Martínez (Tendencias21.Net)

  • 09 septiembre 2012
  • Un modelo matemático establece una relación entre este efecto y la necesidad orgánica de ahorrar recursos energéticos.
    • Foto: Especial
    Investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, han utilizado modelos matemáticos para estudiar el efecto placebo. Gracias a ellos, han podido establecer que este efecto existe por razones evolutivas. Según los científicos, la puesta en marcha del sistema inmune resulta tan costosa para el organismo que éste espera “señales” (como una pastilla) para activarlo. De este modo, el cuerpo garantiza el ahorro de sus propios recursos energéticos.

    Una sustancia placebo es aquella capaz de provocar un efecto positivo a ciertos individuos enfermos, si estos no saben que están recibiendo un medicamento falso y creen que es uno verdadero. Es decir, es un tratamiento cuya acción directa no es efectiva, y que funciona debido a las creencias del paciente.

    Varias cuestiones emergen de este hecho: si la gente es capaz de recuperarse sin ayuda externa, ¿por qué necesita de un placebo –una señal exterior- para curarse?¿Por qué no hemos desarrollado la capacidad de mejorar inmediatamente por nosotros mismos?

    Dado el misterio de la cuestión, la ciencia ha intentado desentrañar el secreto del placebo en diversas ocasiones. Por ejemplo, en 2007, una investigación desarrollada por neurólogos de la Universidad de Michigan reveló un posible mecanismo neuronal que explicaría este efecto.

    Según los científicos de la UM, cuando una persona cree que va a tomar una medicina, su cerebro activa una región vinculada a la habilidad de experimentar un beneficio o una recompensa, el núcleo accumbens, y segrega dopamina, provocando el alivio al dolor.



    Esperando una señal

    Ahora, investigadores de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, han arrojado nueva luz sobre el tema. Los científicos británicos, de la Escuela de Ciencias Biológicas de dicha Universidad, desarrollaron modelos matemáticos del efecto placebo, con el fin de estudiarlo.

    Los resultados obtenidos con estos modelos ofrecen una posible explicación evolutiva del fenómeno, y sugieren que el sistema inmune tiene un “interruptor” de encendido y apagado, controlado por la mente.

    Según publica NewScientist, la presente investigación comenzó con una observación realizada por Peter Trimmer, biólogo de la Universidad de Bristol y director del estudio: algo parecido al efecto placebo ocurría con muchos animales.

    Por ejemplo, el organismo de los hámsters siberianos no lucha contra una infección si las luces de su jaula-laboratorio imitan los breves días y las largas noches del invierno. Pero si se cambia este patrón lumínico, de tal manera que parezca que es verano, la respuesta inmune de estos roedores se dispara.

    De igual modo, aquellas personas que creen que están tomando un medicamento, aunque en realidad estén recibiendo un placebo, pueden generar una respuesta inmune que sería el doble de intensa que la de aquellos que no han recibido medicación. Tanto en el caso de estos individuos como en el de los hámsters, lo que ocurriría es que la intervención crea una señal mental que estimula la respuesta inmune.

    Para este hecho existe una explicación sencilla, afirma Trimmer: la puesta en marcha del sistema inmune resulta costosa para el organismo, tan costosa que una respuesta inmune fuerte y sostenida podría reducir drásticamente las reservas energéticas de cualquier animal.

    En otras palabras, cuando una infección no es letal, el organismo “espera” una señal que le indique que luchar contra ella no le pondrá en peligro de otra manera.



    La confianza ayuda al sistema inmune

    Esta idea no es nueva, publica la Universidad de Bristol en un comunicado, de hecho ya fue propuesta por el teórico de la psicología Nicholas Humphrey y en ella se ha basado la investigación de Trimmer.

    Hace una década, Humphrey propuso que podía ser beneficioso mantener bajo el rendimiento del sistema inmune por las incertidumbres acerca del estado del mundo (como la posibilidad de inanición), y que ciertas claves que indicasen un cambio en este sentido podrían propiciar una alteración en la respuesta inmune, esto es, activarla.

    Según la idea de Humphrey, el organismo del hámster siberiano actuaría a partir de la señal lumínica de “verano”, poniendo en marcha su sistema inmune, porque en verano el suministro de alimento está garantizado y la energía para sostener la respuesta inmune al tiempo que otros mecanismos orgánicos, también.

    En el caso de los humanos, nosotros responderíamos al tratamiento, aunque fuera falso, porque este nos “aseguraría” un alivio de la infección, lo que permitiría que nuestra respuesta inmune funcionara rápidamente y con éxito, sin comprometer demasiado los recursos energéticos del cuerpo.




    Una ventaja evolutiva

    El modelo matemático de Trimmer y sus colaboradores parece respaldar todas estas ideas porque indicó que, efectivamente, bajo situaciones de estrés, resulta mejor para el sistema inmune trabajar de manera menos eficiente.

    En otras palabras, sus resultados demuestran que poder “encender” o “apagar” el sistema inmune en función de las condiciones del entorno entraña un claro beneficio evolutivo.

    De hecho, el modelo reveló que, en entornos difíciles, los animales vivían más tiempo y engendraban más descendencia, si resistían las infecciones sin necesidad de que sus organismos activaran una respuesta inmune.

    Sin embargo, el hallazgo más curioso del estudio fue que un tipo particular de creencia en el tratamiento podía tener efectos negativos o positivos Por ejemplo, la creencia en que el tratamiento curará, sin necesidad de respuesta alguna por parte del sistema inmunológico, tenía efectos negativos en la salud del paciente.

    De cualquier manera, ahora que un método teórico ha sentado las bases para la comprensión del efecto placebo, futuros trabajos empíricos podrían proporcionar una nueva compresión sobre cómo el efecto placebo puede ser activado y controlado en entornos clínicos.

    Según los investigadores, un mejor entendimiento de este efecto podría cambiar el modo de proceder de los médicos e incluso salvar vidas. Los resultados obtenidos por Trimmer y sus colaboradores han aparecido detallados en la revista Evolution and Human Behavior.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Elefantes caminan como baletistas

Científicos detectaron un sexto dedo que se forma dentro de los tendones y los ligamentos donde se cruzan las articulaciones

INNOVACIÓN EVOLUTIVA. El sexto dedo ayuda al paquidermo a sostener su peso (Foto: Especial Science )
Domingo 25 de diciembre de 2011Redacción | El Universal00:35


Debajo de su gruesa piel, el elefante oculta un sexto dedo que se desarrolla, al aumentar su peso y tamaño. Aunque no sea visible se alinea con los demás verticalmente, de modo que el animal camina como baletista con las puntas del pie, la muñeca y el tobillo alejados del suelo.
Investigadores explicaron en un estudio publicado en Science, que es más como el falso pulgar del panda, un famoso ejemplo de la inventiva de la evolución, que más que un dedo es en realidad un hueso sesamoideo, aquél que se forma dentro de los tendones y los ligamentos donde se cruzan las articulaciones.
John Hutchinson, biomecánico evolutivo en el Royal Veterinary College del Reino Unido, encabezó el estudio que corrorboró la existencia del sexto dedo en el elefante.
Luego de recoger y conservar pies de elefante que morían en zoológicos de alrededor de 50 o más años, los analizó con tomografías computarizadas para obtener imágenes en tercera dimensión. Hutchinson descubrió que la masa cartilaginosa a menudo se hacía más densa, como ósea.
"La protuberancia alcanzaba hasta 15 centímetros de largo y seis centímetros de ancho, y realmente me pareció que podría funcionar como un dedo. Está en la misma posición que el pulgar del panda, pero está incrustado en el tejido mullido llamada almohadilla de grasa", explicó Hutchinson.
A primera vista, el dedo extra parece estar demasiado alejado de la tierra para soportar el peso, pero los investigadores demostraron que el muñón también soporta el peso del elefante conforme va creciendo.
"En los elefantes la estructura única de los pies debe considerarse claramente una innovación clave. La pata de elefante es engañosamente compleja", dijo Matthew Vickaryous, un morfólogo de vertebrados de la Universidad de Guelph en Canadá, que no participó en el estudio.

viernes, 28 de octubre de 2011

El Universo de Stephen Hawking (1) vida extraterrestre

Vinculan a hormonas con rebote tras bajar peso

Un nuevo estudio halló que seis hormonas desequilibradas estimulan al cuerpo a tener hambre tras la dieta
La recuperación del peso perdido en un problema común que enfrentan quienes realizan dietas (Foto: Archivo EL UNIVERSAL )
 
Jueves 27 de octubre de 2011 AP | El Universal14:49


Cualquier persona que se somete a una dieta sabe que es difícil no volver a recuperar el peso perdido. Ahora un estudio encontró que incluso un año después de haber perdido una buena cantidad de peso rápidamente, las hormonas de quienes se han sometido a dieta siguen insistiendo en que se debe comer.
Los descubrimientos indican que quien hace dieta y recupera el peso perdido no sólo recae en malos hábitos, sino que está luchando contra una persistente urgencia biológica.
"La gente que aumenta nuevamente de peso no debería ser dura consigo misma, ya que comer es nuestro instinto más básico", dijo en un correo electrónico Joseph Proietto, de la Universidad de Melbourne en Australia y un autor del estudio.
La investigación aparece en la edición de esta semana de la revista New England Journal of Medicine.
La recuperación del peso perdido en un problema común que enfrentan quienes realizan dietas.
Para estudiar qué lo provoca, Proietto y sus colegas inscribieron a 50 pacientes obesos o con sobrepeso en un programa de dieta de 10 semanas en Australia.
Querían ver qué ocurriría en la gente que perdió al menos 10% de su peso corporal. A la postre sólo 34% de los pacientes perdieron esa cantidad y se mantuvieron en el estudio el tiempo suficiente para realizar un análisis.
El programa fue intenso. En promedio, los participantes perdieron casi 13.5 kilogramos durante las 10 semanas, más rápido que el consejo estándar de reducir entre 0.5 y 1 kg. por semana.
Consumieron de 500 a 550 calorías diarias, utilizando un suplemento alimenticio llamado Optifast más vegetales durante ocho semanas. Después agregaron gradualmente a su alimentación comida común.
A pesar de recibir asesoría verbal y por escrito sobre cómo mantener su nuevo peso, aumentaron nuevamente un promedio de 5.5 kg en el siguiente año. Así que aún tenían menos peso que cuando iniciaron la dieta.
Los científicos analizaron los niveles en la sangre de nueve hormonas que influyen en el apetito. El descubrimiento clave vino de comparar los niveles hormonales previos al programa de pérdida de peso con los registrados un año después del mismo.
Seis hormonas permanecían desequilibradas en una dirección que estimulaba el hambre. Además, quienes hicieron la dieta reportaron que un año después del programa sentían más hambre después de comer de la que sentían antes del mismo.
Expertos no relacionados con el estudio dijeron que el efecto persistente sobre los niveles de hormonas no era sorpresivo y que probablemente no tenía nada que ver con la velocidad de la pérdida de peso.
Las personas que perdieron menos de 10% del peso corporal probablemente mostrarían lo mismo, aunque en menor grado, dijo el doctor George Bray, del Centro Pennington de Investigación Biomédica en Baton Rouge, Luisiana.
Un mensaje clave del estudio es que "es mejor no ganar peso que tratar de perderlo", afirmó Bray. ¿Por qué el cuerpo de una persona a dieta se rebelaría contra la pérdida de peso?
Se trata de un vestigio evolutivo, cuando la pérdida de peso podía amenazar la sobrevivencia y reproducción, afirmó el doctor Rudolph Leibel, un experto en obesidad de la Universidad de Columbia en Nueva York.
"Así que para nada es una sorpresa" que nuestros cuerpos luchen en consecuencia durante al menos un año", indicó.
" Esta es probablemente una respuesta más o menos permanente", agregó.
La gente que pierde peso significativo no sólo gana más apetito, sino que también quema menos calorías de lo normal, creando " una tormenta perfecta para la recuperación de peso", dijo Leibel.
El especialista afirmó que en primer lugar evitar aumentar nuevamente de peso parece ser un problema fundamentalmente diferente a perder peso y que los investigadores deberían poner más atención a ello.
El estudio fue financiado por el gobierno australiano, grupos de profesionales de sanidad y una fundación privada. Proietto trabajó en la junta de asesoría médica de Nestlé, fabricante de Optifast, hasta el año pasado.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

INAH conmemora El origen del hombre de Darwin

Con motivo de los 140 años de su publicación, la dependencia presentó el curso La teoría de la evolución, la cultura y la antropología
Rememoran En el curso se aborda la teoría de Darwin acerca del origen del hombre, dada a conocer en texto en 1871 (Foto: Archivo )
MÉXICO | Martes 20 de septiembre de 2011 Notimex | El Universal19:09


Con el objetivo de revisar el impacto que ha tenido el postulado "El origen del hombre", del naturalista Charles Darwin (1809 -1882) en el desarrollo de la antropología, y en conmemoración por los 140 años de su publicación, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realiza el curso "La teoría de la evolución, la cultura y la antropología".
En un comunicado, el Instituto informó que el curso, que se imparte en la Subdirección de Laboratorios hasta el 21 de septiembre, es coordinado por el biólogo Eduardo Corona.
En el curso se aborda la teoría de Darwin acerca del origen del hombre, dada a conocer en texto en 1871, la cual estableció a finales del siglo XIX un parteaguas en la manera de concebir al ser humano.
En él se establece la teoría de la selección natural y demuestra en forma acuciosa que los principales rasgos humanos tienen antecedente en los primates, por lo que el humano es producto de las fuerzas evolutivas, explicó el coordinador del taller.
"Las afirmaciones de Darwin han tenido impacto en diversas ciencias, como la biología, y principalmente en las sociales como la psicología, la filosofía, y de manera central en la antropología", manifestó.
Lo anterior, dijo, "ha dado pauta a una serie de investigaciones muy importantes para la ciencia actual, como son los estudios del comportamiento. Sin las ideas de la evolución sería imposible hablar hoy de genómica y transgénicos".
El especialista consideró que el darwinismo también ha tenido "una mala propaganda", cuando se confunde con el "darwinismo social", en torno al cual existen "malas lecturas" que han falseado el verdadero sentido de su teoría.
"Hay quienes confunden que la evolución es direccional en el sentido de mejorar, pero Darwin nunca habló de que las especies tenían que mejorar, solamente trató de explicar cómo se modifican las especies a lo largo del tiempo", afirmó.
En este sentido, dijo que el curso, impartido a estudiantes de biología y antropología, "busca acercar a los jóvenes estudiosos a estas reflexiones y debates de la ciencia moderna, que en México la antropología ha dejado un tanto aislados".
Permitiendo así, mostrar y complementar los distintos aspectos sobre la evolución biológica y cultural de los organismos vivos con estudios actuales en materia de ecología evolutiva, psicología evolutiva y la teoría del virus cultural.
El especialista en el estudio de la mega fauna y su relación con el hombre primitivo, detalló que en lo que toca a las investigaciones antropológicas basadas en el paradigma darwinista, destacan los estudios del desarrollo de la cerámica, y cómo se transmite culturalmente su producción a nivel generacional entre las sociedades.
Otro ámbito, añadió, en el que se han aplicado de manera importante las teorías de Charles Darwin ha sido en la paleoantropología.
En los últimos 20 años, en países de Europa, Asia y Africa esta disciplina ha alcanzado un desarrollo importante en tanto que son los continentes donde se hallan los fósiles de los antecesores humanos en la cadena evolutiva, y donde están los principales centros de investigación, todos vinculados al paradigma darwinista.
A su vez, en los estudios de ecología, la teoría del naturalista inglés ha encontrado "zonas grises", donde no tiene definiciones absolutas. "Un ejemplo de ello", citó, "es el estudio del comportamiento de algunos animales, principalmente de cómo se transmiten generacionalmente ciertas pautas culturales, como en el caso de los lobos y su habilidad para cazar".
Tal investigación se refiere a que los lobeznos que son separados de sus madres dejan de tener la habilidad para cazar, y cuando son reincorporados a la manada hacen el intento, pero no logran cazar como los que se quedaron en ella. "En ese caso, la cultura ya no es un tema estrictamente humano, esa es una de las razones por las que se le llama zona gris".
El biólogo del INAH destacó que Darwin fue un científico apasionado para elaborar argumentos, tenía información de naturalistas y ejemplos muy diversos; sus teorías de la evolución hablan de los cambios de las poblaciones humanas, animales o de organismos, y cómo responden a las presiones del medio ambiente.
"La mayoría de filósofos e historiadores de la ciencia y los antropólogos que están abiertos a la discusión, coinciden en que el darwinismo en general es una corriente de pensamiento que está a la par de la Teoría de la Relatividad, de Albert Einstein", aseveró.
Lo que se persigue, dijo, es fortalecer la investigación interdisciplinaria sobre el origen del hombre, principalmente entre las ciencias biológicas y las antropológicas, con la finalidad de explorar el tema desde ambos sentidos.
Con respecto a esto, Eduardo Corona adelantó que, al término de este curso se ofrecerán dos conferencias impartidas por la doctora Vivian Scheinsohn, investigadora del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano, de Argentina, especialista en prehistoria, modelos de transmisión cultural y arqueología evolutiva.
La primer ponencia será en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Campus Chamilpa, en Cuernavaca, el jueves 22 de septiembre.
Mientras que la segunda se llevará a cabo en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el viernes 23 de septiembre. Ambas estarán abiertas a todo público.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Hallan nuevo eslabón perdido prehumano

El hallazgo de huesos de hace 2 millones de años en Sudáfrica indicaría una especie transicional de los humanos modernos
Lee R. Berger de la Universidad Witwaterrand con el cráneo del Australopithecus sediba (Foto: AP )
Jueves 08 de septiembre de 2011 AP | El Universal14:59 



Un conjunto de huesos de hace 2 millones de años hallados en Sudáfrica podrían pertenecer a la forma transicional, o eslabón,  que antecedió a los seres humanos modernos, el Australopithecus sediba.
La investigación coloca esa rama prehumana en el gráfico evolutivo como el mejor candidato al antepasado de los humanos, afirmó Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica.
Los huesos, hallados en el 2008 en la región de Malapa cerca de Johannesburgo, muestran una combinación de características del Australopithecus y del género Homo.
"Es como si se hubiese tomado una instantánea de la evolución"", comentó Richard Potts, director del programa de orígenes humanos en el Instituto Smithsonian, que no participó en la investigación dirigida por científicos sudafricanos. El informe aparece el jueves en la revista Science en línea.
Desde hace tiempo, los expertos consideraban la familia Australopithecus -que incluye el famoso fósil Lucy- como candidata a antepasado de los humanos.
La nueva investigación establece la existencia de una criatura que combina características de ambos grupos.
La revista publica cinco informes sobre las conclusiones, incluso informes separados sobre pie, mano, pelvis y cerebro de A. sediba.
Berger dijo que el cerebro, la mano y el pie presentan características de formas humanas modernas y prehumanas que indican una transición en curso.
Kristian Carlson, también de Witwatersrand, dijo que el cerebro de A. sediba es pequeño, como el de un chimpancé, pero con una configuración más humana, particularmente con una expansión detrás y encima de los ojos.
Esto parece demostrar que el cerebro se estaba reorganizando antes de empezar su expansión a su tamaño actual, afirmó Carlson en una teleconferencia.
"Aunque requerirá mucho estudio de los informes y de los fósiles por más investigadores en los próximos meses y años, estos análisis bien podrían sentar precedente para comprender la evolución humana", según Potts.
¿Significa entonces que A. sediba es el eslabón perdido, una frase que no les agrada a los científicos?
Berger dijo que el ejemplar es un buen candidato para representar la evolución de los seres humanos, aunque el ejemplo definitivo del Homo es de 150 mil a 200 mil años anterior.
"Los científicos prefieren los términos "forma de transición" o "forma intermediaria" , Esto es lo que pronostica la teoría evolutiva, esta mezcla de Australopithecene y Homo". Es una firme confirmación de la teoría evolutiva", precisó Darryl DeRuiter, de la Universidad A&M de Texas.
Pero todavía no es un ejemplo del género Homo, aclaró, aunque pudo haber conducido a varias formas humanas tempranas como Homo habilis, Homo rudolfensis u Homo erectus, considerados primos distantes del ser humano moderno.
 
 

viernes, 26 de agosto de 2011

Cruza con neandertales nos hizo más fuertes

Los homo sapiens logramos reforzar nuestro sistema inmune gracias a sus contribuciones genéticas, pero nos hizo vulnerables a las enfermedades autoinmunes
Mapa mundi con el porcentaje de herencia neandertal. De azul a rojo, de menos a más. (Foto: Tomada de ElMundo.es )
Viernes 26 de agosto de 2011 Renata Sánchez | El Universal00:27



Los neandertales y denisovanos mejoraron la genética de los homo sapiens euroasiáticos al aportar alelos que reforzaron al sistema inmune, pero al mismo tiempo provocó que al llegar a la madurez las defensas atacaran al cuerpo, concluyeron científicos en un artículo que se publica en la revista especializada Science.
El equipo de científicos internacionales, dirigidos por Peter Parham, de la Universidad de Stanford, encontró que gracias a que existieron las cruzas entre las tres especies se introdujeron las variantes de genes HLA que son capaces de reconocer y destruir patógenos.
Esta clase de genes son altamente mutables, por lo que se adaptan rápidamente a la evolución de los virus, dando gran parte de la flexibilidad que posee nuestro sistema inmune.
"El sistema de genes HLA, el cual es muy diverso, es como una lupa", dijo  Laurent Abi-Rached, investigador del laboratorio Parham.
Aunque los humanos modernos, neandertales y denisovanos compartan un ancestro común en África, el grupo se separo en distintas poblaciones hace 400 mil años. El linaje del neandertal migró al noreste de Asia y Europa y los denisovanos al este de Asia; mientras los homo sapiens se quedaron en África hasta que hace 65 mil años se expandieron a Eurasia y se encontraron con los otros grupos humanos.
En mayo de 2010 otro equipo internacional de científicos encontró que los homo sapiens euroasiáticos compartían de 1 a 4% de sus genes con los neandertales, por lo que se replanteó que "hubo un momento de contacto" o "flujo génico" entre ambas especies a través del contacto sexual hace unos 80 mil  ó 50 mil años en Oriente Próximo, después de que el humano moderno abandonara África.
Lo que nos hizo más fuertes
Los investigadores estiman que los europeos deben 50% de sus variantes genéticas que reforzaron su sistema inmune por cruzarse con los neandertales y los denisovanos, los asiáticos deben hasta 80% y las poblaciones de Papua Nueva Guinea, hasta 95%.
Debido a la expansión del ancestro del hombre moderno fuera de África sólo esas poblaciones cuentan con estas variantes, pero no las que se quedaron en África.
Los investigadores determinaron que la variante HLA-B*73 proviene de los denisovanos, al comparar con muestras actuales la secuencia del genoma de un hueso del dedo y un diente que se encontraron en 2008 en una cueva de Siberia.
El flujo de genes desde los denisovanos en los humanos modernos dejó la mayor frecuencia de los alelos HLA-B*73 en las poblaciones en el oeste de Asia, por lo que es el sitio más probable para el apareamiento fortuito entre las especies.
Otras variedades de los genes HLA surgieron a partir de otros cruzamientos que se encuentran en frecuencias mucho mayores. Como son los HLA o HLA-A*11 que representan hasta 64% de las variantes en el Este de Asia y Oceanía, con mayor frecuencia en personas de Papúa Nueva Guinea
"Ciertos rasgos procedentes de estos homínidos primitivos se han convertido en la forma dominante. La interpretación probable es que estas variantes de HLA de clase proporcionan una ventaja a los humanos modernos por lo que se elevó a las altas frecuencias", dijo Parham en un comunicado que publica la Escuela de Medicina de la Univesidad de Standford.
¿A qué costo?
Algunos científicos creen que esta aportación genética generó una desventaja que ocurre después de la maduración reproductiva: que nuestro sistema inmunológico actúe en contra de nuestro cuerpo.
"Hay una enorme variación genética en los sistemas inmunológicos de las personas que pueden controlar cómo las personas atacan las enfermedades, lo que podría contribuir a explicar por qué algunas personas son mejores en la lucha, pero creemos que también en cierta medida ayudaría a explicar por qué algunas personas son susceptibles a las enfermedades autoinmunes, dijo al diario británico The Guardian Paul Norman, co-autor del artículo.
Las enfermedades autoinmunes son condiciones que se presentan cuando el sistema inmune ataca al cuerpo, por lo general cuando se identifica erróneamente los tejidos como agentes externos, y por lo tanto potencialmente peligroso.
"La gran mayoría de las enfermedades autoinmunes se han mostrado en estudios genéticos se asocian con los alelos HLA, particularmente los que provienen de los denisovanos. Por lo tanto, me parece que los humanos modernos adquirieron estos alelos, pero no eran una especie de preparado para ellos, no había crecido con ellos, y en algunos casos, podrían comenzar a atacarnos, así como los virus de la y otros patógenos", agregó Norman.
El grupo está investigando una variante de un gen llamado HLA-B51, que entró en el cruce con los neandertales y que ya se había relacionado con la enfermedad de Behçet, una enfermedad inflamatoria rara y crónica.
 

viernes, 19 de agosto de 2011

Encuentran fósil vivo de anguila en el Pacífico

La denominada Protoanguilla Palau provocó que los taxonomistas crearan una nueva familia, un nuevo género y una nueva especie para describir su relación con sus congéneres
La denominada Protoanguilla Palau se tuvo que distribuir de forma más amplia porque el arrecife submarino en el que la encontraron existe desde hace unos 60 o 70 millones de años (Foto: Especial Science Daily / Jiro Sakaue )
Viernes 19 de agosto de 2011 Redacción | El Universal01:02



Un equipo formado por científicos del Instituto Smithsonian para la Conservación y de otras organizaciones descubrió una anguila tan primitiva que se tuvo que crear una nueva familia, un nuevo género y una nueva especie para describir su relación con las demás, informaron los especialistas en un estudio publicado en la revista especializada Proceedings of the Royal Society B.
Para poder confirmar o desmentir si se trataba de una nueva especie, los investigadores decidieron bucear en la cueva submarina de República Palau, en busca de un ejemplar. A 35 metros de profundidad, dieron con una hembra de 18 centímetros de longitud.
Los expertos destacaron que las características de la anguila sugieren que podría ser el resultado de una evolución independiente que se remonta a más de 200 millones de años atrás, informó en su portal el diario español El Mundo.
Debido a que existen más de 800 especies de anguila se tuvo que hacer un análisis genético para determinar su origen. La nueva anguila dataría del Cretáceo de la Era Mesozíca por lo que aseguraron que se trata de un fósil vivo.
La denominada Protoanguilla Palau se tuvo que distribuir de forma más amplia porque el arrecife submarino en el que la encontraron existe desde hace unos 60 o 70 millones de años.
"Algunas de sus características son propias de anguilas más actuales pero otras, son aún más primitivas que las descubiertas en fósiles de anguila más antiguos", afirmaron en el estudio.

viernes, 15 de julio de 2011

Hallan insectos extintos fosilizados en Perú

El descubrimiento permitirá determinar cómo vivían estos animales 20 millones de años atrás, así como reconstruir el hábitat de esa zona de la selva
De izq. a dcha., de arriba hacia abajo. especie primitiva de chicharra; mosca de 2 mm; avispas de 3mm y una araña (Foto: EFE )
Viernes 15 de julio de 2011 EFE | El Universal00:01



Científicos peruanos descubrieron cuatro especies de insectos y una variedad de araña, todos  extintos, fosilizados en piezas de ámbar de 20 millones de años de antigüedad, informó Klaus Hönninger, que encabeza la investigación.
Las cinco especies desaparecidas fueron descubiertas el pasado mes de abril por el propio Hönninger, director del museo Meyer Hönninger, en un rico yacimiento a orillas del río Santiago, en el departamento selvático del Amazonas.
Según explicó el paleontólogo, en el yacimiento, perteneciente al período Mioceno, se encontraron 360 piezas de ámbar y en cinco de ellas los científicos hallaron presencia de las cuatro especies de insectos y la variedad de araña ahora desaparecidos.
Hönninger destacó que el descubrimiento permitirá determinar cómo vivían estos animales 20 millones de años atrás, así como reconstruir el hábitat de esa zona de la selva peruana de aquel entonces.
"Vamos a poder comprender cómo era el Amazonas y qué es lo que nos espera", indicó el científico.
Agregó que todas las especies comparten la característica de tener unas largas extremidades, una posible evidencia de adaptación al medio en el que vivían.
"Por el tipo de hábitat, tendrían que disponer de una determinada altura, quizás porque había un crecimiento desmesurado de moho y eso las obligada a mantenerlas de pie", señaló.
Para Hönninger, la especie más extraña enfrascada en el ámbar, es una araña de 2 milímetros de longitud, con unas patas que triplican la longitud de su cuerpo.
Destaca, además, una avispa de 3 milímetros de longitud sin aguijón, con seis patas y dos antenas con las mismas dimensiones que el cuerpo, un gran tamaño en comparación a las antenas de sus parientes actuales.
La avispa, que quedó atrapada en el ámbar mientras devoraba a otro insecto, tiene la peculiaridad de tener un aparato reproductor ubicado en una pequeña cavidad entre el tórax y abdomen, frente a las actuales que lo tienen en la parte trasera.
Otra de las piezas de ámbar contiene una especie similar a una mosca, de 2 milímetros de longitud, que, a diferencia de las actuales, presenta patas muy largas y cuatro alas muy bien definidas (las moscas actuales sólo tienen dos alas).
Los científicos hallaron además una "chicharra"  (cigarra) con indicios de formación de alas y una especie primitiva de mosquito, en tan buen estado de conversación que se pueden apreciar sus ojos.
Por el momento, los investigadores tan sólo lograron detectar estas cinco especies extintas, pero Hönninger adelantó que "todavía queda mucho por revisar".
El próximo mes de agosto, un grupo de científicos austríacos visitarán el museo para estudiar los animales y ayudar a avanzar en las investigaciones, pues los expertos peruanos disponen de escaso presupuesto para ello, lamentó Hönninger.

jueves, 30 de junio de 2011

Ojos y pelo castaño datan de época jurásica

Un grupo de científicos descubrieron que la eumelanina era parte del pigmento que coloreó las plumas de los pájaros que vivieron hace más de 100 millones de años
Escanéo químico del fósil de Confuciusornis que data de hace 125 millones de años (Foto: Especial Science / R. A. Wogelius et al. )
 
Viernes 01 de julio de 2011 EFE | El Universal02:38



Un grupo de científicos descubrieron que la eumelanina, uno de los colorantes que dio origen a los ojos castaños y el pelo oscuro en muchas especies modernas, incluidos los humanos, se encontraban en las trazas químicas del pigmento que coloreó las plumas de los pájaros que vivieron hace más de 100 millones de años.
"Éste es un pigmento que evolucionó hace mucho, mucho tiempo pero sigue siendo sintetizado activamente por organismos del planeta, y encontramos una forma de hacer su mapa genético y mostrar su presencia sobre 120 millones de años. Hay una relación directa entre usted, yo y algunos organismos extremadamente antiguos", dijo el geoquímico Roy Wogelius, de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido.
Los científicos emplearon la radiación de sincrotrón en el examen de dos pájaros fosilizados para determinar que elementos se encontraban en éstos y por ende qué coloración generaban.
Los investigadores del Laboratorio Nacional de Acelerador SLAC del Departamento de Energía, señalaron que  la eumelanina debe haber sido uno de los factores que determinaba los patrones de color en los pájaros de aquella época.
Otras determinantes para su coloración fueron las propiedades estructurales de las plumas de las aves y otros pigmentos que ellas ingirieran como parte de su dieta.
Para los científicos es importante entender estos patrones dado que desempeñan un papel en una amplia gama de comportamientos que son importantes en la evolución, tales como el camuflaje, la comunicación y la selección de pareja sexual.
"Si pudiésemos eventualmente determinar los colores de especies que se han extinguido hace mucho tiempo, eso en sí mismo sería fantástico", añadió el coautor del estudio que se publica en la revista Science, Uwe Bergmann.
Los fósiles que se estudiaron fueron el Confuciusornis sanctus, que vivió hace 120 millones de años, que fue uno de los muchos eslabones de la evolución entre los dinosaurios y las aves, y presentaba el primer pico de ave conocido.
El otro Gansus yumenensis se considera el pájaro moderno más antiguo, vivió hace más de 100 millones de años y se parecía a los somormujos, macaes, zampullines o zambullidores del presente.
El descubrimiento ayudará a que los ilustradores de libros de texto, los productores de dioramas y los artistas que hacen los efectos cinematográficos especiales empleen una paleta más realista en sus representaciones de los animales antiguos.

jueves, 23 de junio de 2011

Saurópodos tenían sangre caliente: estudio

Los científicos hallaron que la temperatura de estos cuellos largos osciló entre los 36 y 38° C al utilizar un paleotermómetro
Los investigadores analizaron 13 piezas dentales pertenecientes a ejemplares de saurópodos de las especies Brachiosaurus brancai y Camarasaurus (Foto: Especial Dmitry Bogdanov; (inset) Thomas Tütken/Bonn University/ Science )
Jueves 23 de junio de 2011 Redacción | El Universal15:27



Paleontólogos determinaron que los grandes dinosaurios que andaban en cuatro patas tenían temperatura corporal similar a la de mamíferos, reveló un estudio publicado en la revista científica Science.
El biólogo evolutivo Robert Eagle y su equipo del Instituto de Tecnología de California en colaboración con científicos de la Universidad de Bonn, en Alemania analizaron los minerales presentes en los restos de varios ejemplares de saurópodos para determinar a qué temperaturas se formaban esos isótopos y por ende el medio corporal en el que surgieron.
Los científicos hallaron que la temperatura de estos cuellos largos osciló entre los 36 y 38° C,  similar a la de los mamíferos y pájaros actuales y sensiblemente mayor a la de los reptiles.
Los investigadores analizaron 13 piezas dentales pertenecientes a ejemplares de saurópodos de las especies Brachiosaurus brancai y Camarasaurus desenterrados en yacimientos de Tanzania y en Wyoming y Oklahoma en Estados Unidos que vivieron a finales del Jurásico (hace aproximadamente 150 millones de años).
La técnica mide las concentraciones de dos isótopos (carbono-13 y oxígeno-18) en el mineral bioapatita. La frecuencia con la que estos isótopos se agrupan depende de la temperatura. A menor temperatura, más tienden a unirse estos dos isótopos. De esta forma, observar la reacción de estos isótopos es una vía directa para determinar la temperatura del entorno en el que se formó el mineral (en este caso, el interior del dinosaurio).
El paleontólogo Luis Alcalá, director de Dinópolis, explicó al diario español El Mundo que los investigadores utilizaron un método desarrollado hace cinco años, el 'paleotermómetro' basado en un equilibrio isotópico homogéneo que no precisa del conocimiento previo de la composición isotópica del agua implicada en la formación de minerales carbonatados, un dato imprescindible en métodos similares utilizados hasta entonces.
Sin embargo el que los saurópodos alcanzaran los 38° implicaría que padecían de ‘gigantotermia', es decir, la retención en exceso de calor. Por lo que los científicos especularon que quizá contaban con un sistema refrigerante o de sudoración a través de sus  cuellos o colas, o bajo su piel contaban con sacos de aire.
"Para intentar aclarar estos interrogantes, el siguiente paso será medir la temperatura corporal de dinosaurios más jóvenes y de menor tamaño con el objetivo de determinar si, efectivamente, su enorme tamaño les permitía mantener el calor. Además, extenderán su estudio a otras especies de vertebrados extintos. Conocer la temperatura corporal de estas especies ya desaparecidas, aseguran los investigadores, permitirá a los científicos averiguar más datos sobre la evolución de los mamíferos y aves modernos", indicó Alcalá a El Mundo.

martes, 7 de junio de 2011

Humanos pudieron ir y venir de África

Una región montañosa entre Europa y Asia fue ocupada por los primeros humanos hace un máximo de 1.85 millones de años, mucho antes que la estimación anterior de 1.7 millones de años
El equipo descubrió más de 100 artefactos de piedra en capas profundas del sitio. Anteriormente se habían encontrado en el sitio huesos fósiles de un período posterior (Foto: AP y El Mundo.es )
Lunes 06 de junio de 2011 AP | El Universal21:38



Los científicos han descrito tradicionalmente que la expansión de los primeros humanos por todo el mundo comenzó en África, pero una tentadora evidencia nueva parece indicar que el flujo pudo haber sido en ambos sentidos.
Una región montañosa entre Europa y Asia fue ocupada por los primeros humanos hace un máximo de 1.85 millones de años, mucho antes que la estimación anterior de 1.7 millones de años, según investigadores citados en la edición del martes de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
La nueva evidencia fue localizada en un sitio arqueológico que ha sido estudiado durante mucho tiempo: Dmanisi, en la actual república de Georgia.
Ya se sabía que los primeros Homo Erectus ocuparon el sitio, pero los investigadores dicen que parecen haber descubierto herramientas y materiales de piedra de una fecha mucho anterior, lo que plantearía la posibilidad de que el Homo Erectus haya evolucionado en Eurasia y migrado de nuevo hacia África. Agregaron que se necesitan más estudios para confirmar esa hipótesis.
"La evidencia acumulada de Eurasia muestra poblaciones cada vez más viejas y primitivas", dijo Reid Ferring, de la Universidad del Norte de Texas.
"Los datos recién descubiertos muestran que Dmanisi fue ocupada al mismo tiempo que la primera aparición del Homo Erectus en el este de África o incluso antes", informó el equipo dirigido por Ferring y David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgia.
El equipo descubrió más de 100 artefactos de piedra en capas profundas del sitio. Anteriormente se habían encontrado en el sitio huesos fósiles de un período posterior.
El nuevo descubrimiento muestra que la región del Cáucaso estaba habitada por una población constante, no sólo por visitantes transitorios.
"No sabemos aún como lucían los primeros ocupantes, pero la implicación es que eran similares o incluso más primitivos que los representados por los fósiles de Dmanisi", explicó Ferring.
"Los ocupantes de Dmanisi son los primeros representantes de nuestro propio género fuera de África y representan la población más primitiva de la especie Homo Erectus conocida hasta la fecha", agregó Lordkipanidze.
Aún se desconoce el origen geográfico del Homo Erectus. Los primeros humanos en Dmanisi podrían ser ancestros de todas las poblaciones del Homo Erectus que hubo después, lo que insinuaría un origen euroasiático del Homo Erectus, dijo Lordkipanidze.
Sin embargo, hay otra teoría: que el Homo Erectus se originó en África y que el grupo de Dmanisi podría representar su primera migración fuera del continente africano.
Wil Roebroeks, profesor de arqueología en la Universidad de Leiden, Holanda, dijo que estudios futuros deberán someter la hipótesis a prueba.
Richard Potts, director del programa de orígenes humanos del Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano, fue algo más escéptico.
"La nueva evidencia en Dmanisi se compone de herramientas de piedra, no de huesos fósiles. Así que realmente no sabemos muy bien quién fabricó las herramientas en el intervalo que va de hace 1.85 a 1.77 millones de años", dijo.
"No podremos saber a ciencia cierta hasta que contemos con fósiles que provengan de este nivel de más antigüedad", agregó.

viernes, 3 de junio de 2011

Hallan nueva cepa en humanos y vacas

Se trata de la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la Meticilina (MRSA, por sus siglas en inglés), contiene un gen mecA, responsable de la resistencia a los antibióticos
Los científicos todavía no han determinado si se trata de una bacteria de origen bovino que ha pasado a los humanos, o si la nueva MRSA ha seguido el camino contrario (Foto: Reuters )
Jueves 02 de junio de 2011 EFE | El Universal22:14



Un grupo de científicos detectó en humanos y vacas una nueva cepa de bacterias Staphylococcus aureus resistente a los antibióticos del grupo de la penicilina, según publica la revista Lancet infectious diseases.
El descubrimiento se produjo a raíz del trabajo de la epidemióloga veterinaria española Laura García-Álvarez, investigadora asociada del Imperial College de Londres, quien identificó, mientras preparaba su tesis doctoral en la universidad de Cambridge, varias muestras de bacterias que mostraban resistencia a los antibióticos y que no detectaban los test habituales.
La nueva cepa de Staphylococcus aureus resistente a la Meticilina (MRSA, por sus siglas en inglés), contiene un gen mecA, responsable de la resistencia a los antibióticos, que sólo guarda 60% de similitud con el gen mecA que comparten 99% de las MRSA conocidas, por lo que la nueva cepa pasaba desapercibida en las pruebas clínicas, según explicó a EFE la epidemióloga.
Tras identificar 13 muestras de la bacteria, denominada LGA251, en leche de vaca, los investigadores detectaron 50 casos en humanos en el Reino Unido y Dinamarca en 2010, y actualmente se están desarrollando los primeros tests en otros países europeos como Portugal, Alemania y Holanda, señaló García-Álvarez.
"La primera bacteria de este tipo que hemos encontrado procede de una muestra del año 1975, así que lleva al menos 36 años circulando, pero no la hemos detectado hasta ahora porque no teníamos las herramientas necesarias", explicó la epidemióloga.
El profesor de medicina veterinaria preventiva de la universidad de Cambridge Mark Holmes, que ha dirigido la investigación, afirmó que la bacteria tiene una "amplia distribución" geográfica, pero que su incidencia en cifras absolutas es muy baja, aunque no descartó un aumento de los casos en los próximos años cuando se extiendan las nuevas pruebas clínicas para detectarla.
Los científicos todavía no han determinado si se trata de una bacteria de origen bovino que ha pasado a los humanos, o si la nueva MRSA ha seguido el camino contrario, pero, en todo caso, aseguran que el consumo de leche de vaca no comporta ningún riesgo de contagio, dado que el proceso de pasteurización elimina por completo al Staphylococcus aureus.
Se calcula que un tercio de las personas tienen en su organismo bacterias resistentes a los antibióticos, principalmente en la piel y las fosas nasales, aunque las complicaciones médicas asociadas a las MRSA suelen producirse en pacientes hospitalarios sometidos a alguna intervención quirúrgica.
En pacientes con un sistema inmunológico débil, estas bacterias pueden causar desde problemas cutáneos hasta infecciones sanguíneas.
Los Staphylococcus aureus son los principales responsables de las infecciones hospitalarias, y causan problemas médicos a 2% de los pacientes que ingresan en una clínica en el Reino Unido, según los datos del Wellcome Trust Sanger Institue, que ha participado en el análisis genético de la nueva bacteria.
En los países industrializados, estas bacterias están incrementando en los últimos años su resistencia a los antibióticos, y se calcula que entre 40 y 60% de ellas han dejado de responder a los tratamientos con los antibióticos más comunes.

miércoles, 1 de junio de 2011

Hembras protohumanas prevenían endogamia

Un estudio revela que las hembras de dos especies prehumanas parecían desplazarse de sus lugares natales y los varones se quedaban estáticos
El nuevo estudio se basó en la investigación de fósiles dentales en África (Foto: Tomada de Nature )
Miércoles 01 de junio de 2011 AP | El Universal15:30



En los tiempos modernos fueron los hombres quienes exploraron el Nuevo Mundo, pero dos millones de años antes, los protohumanos varones se quedaban estáticos y eran las mujeres las que se movilizaban para establecer nuevas familias, según un estudio de fósiles dentales en África.
Las conclusiones, que aparecen publicadas el jueves en la revista Nature, indican que las hembras de dos especies prehumanas parecían desplazarse de sus lugares natales a otros sitios, probablemente para prevenir la endogamia, dijeron los investigadores.
Los chimpancés, nuestros parientes más cercanos en el reino animal, también tienen hembras que viajan para acoplarse y criar familias. Esa costumbre contrasta con la de los primates inferiores y la mayoría de los mamíferos, donde son los machos los que se movilizan.
Los investigadores estudiaron 19 dientes, incluso ocho de individuos Australopithecus africanus, una especie considerada probable antepasado de los humanos hace unos 2.2 millones de años.
Los otros 11 fueron de Paranthropus robustus, una especie que no fue nuestro antepasado directo, sino más probablemente algo así como tíos y tías prehistóricos de hace 1.8 millón de años.
Estudiaron el mineral estroncio en los dientes debido a que ese elemento varía según el paisaje.
La idea era ver si se movían a diferentes áreas durante las distintas estaciones. No fue la investigación la que pareció comprobarlo, sino otra pista: Los dientes más grandes casi no revelaron variaciones minerales, mientras que más de la mitad de los dientes más pequeños indicaron que pertenecían a individuos criados en otro sitio.
Por eso los estudiosos supusieron que se trataba de una diferencia entre machos y hembras.
Sin embargo, otros científicos no participantes en el estudio dijeron que la muestra podría ser demasiado reducida como para extraer alguna conclusión.
La paleoantropóloga de la Universidad de Colorado, Sandi Copeland, autora central del estudio, dijo que el cambio de dispersión de machos a hembras podría indicar el comienzo de un sentido de comunidad, que tiene sus ventajas evolucionarias y que continúa en muchas sociedades actuales.
En animales menos evolucionados, tiene sentido que el macho vagabundee e impregne a muchas hembras y demuestre su poderío. En este caso, en cambio, la hembra que se moviliza podría demostrar que los machos en una comunidad se han unido y cooperado, quizás para la defensa común.
Por eso tiene sentido que los machos se asienten y las hembras se dispersen, conjeturó.

viernes, 20 de mayo de 2011

Cerebro de mamíferos creció para oler mejor

Paleontólogos lograron descifrar el mapa evolutivo que llevó a la complejidad del sistema neurológico humano
SENTIDO DEL OLFATO. Las tomografías computarizadas del cerebro de un tlacuache moderno (superior izquierda) y la extinta Hadrocodium (abajo a la derecha) muestra la expansión de los bulbos olfatorios (rojizo color de rosa) en los mamíferos (Foto: Especial Science AAS )
Viernes 20 de mayo de 2011 AP | El Universal00:07



Los cerebros inusitadamente grandes de los mamíferos no evolucionaron para que algún día los seres humanos pudieran abordar dilemas filosóficos, sino más bien para que fuera posible olfatear el éxito reveló un nuevo análisis de algunos de los primeros mamíferos y de especies semejantes que muestran que los cerebros complejos evolucionaron por etapas, comenzando con las zonas encargadas del sentido del olfato.
Las pequeñas criaturas que evolucionaron en los mamíferos de hoy, pasaron de un mundo de información dominada a un grado sin precedentes de aromas y sensaciones, reportaron los investigadores encabezados por Timothy B. Rowe, paleontólgo de la Universidad de Texas.
"Si tuviera que decir a un estudiante lo que significa convertirse en mamífero, sería como volverse un magnífico olfateador", dijo Rowe.
El crecimiento de la región cerebral que permite olfatear fue seguido por la evolución en las áreas cerebrales que tienen que ver con la sensibilidad al tacto del vello capilar y luego las partes que permiten mejorar el movimiento, agregan Rowe y sus colegas en la revista Science.
Entre los mamíferos, los humanos de hoy cambiaron parte de esa habilidad olfativa por mejorar la visión y el oído, agrega el paleontólogo, quien dice que aún contamos con los perros, que explotan mucho el sentido del olfato.
A medida que evolucionaron los cerebros de los mamíferos, el área involucrada en la respuesta sensorial "se sometió a un desarrollo particularmente espectacular", agrega R. Glenn Northcutt, de la Institución Oceanográfica Scripps, quien no fue parte del equipo de Rowe.
"El reporte es muy importante porque muestra, por primera vez, la historia evolutiva de las principales regiones cerebrales en los parientes más cercanos de los mamíferos", dijo Hans-Dieter Sues, paleontólogo del Museo de Historia Natural del Smithsonian.
Rowe estudió los cerebros de las especies Morganucodon y Hadrocodium utilizando un escáner de tomografía computarizada para obtener imágenes del cráneo de los animales. Las criaturas vivieron hace casi 190 millones de años cuando los mamíferos apenas comenzaban a evolucionar.