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lunes, 2 de mayo de 2011
Los desafíos de la química moderna
En el Año Internacional dedicado a esta disciplina científica, expertos evalúan logros y tareas pendientes
(Foto: EL UNIVERSAL )
Cuando Verónica Díaz alista su basura doméstica para que la recoja el camión recolector sabe, por las noticias que ha escuchado en la radio, que emplear bolsas de plástico no es la mejor alternativa para preservar el ambiente; sin embargo, la joven ama de casa no encuentra otra solución para dar un uso práctico a esos productos de polietileno que aún le regalan en los comercios adonde acude a surtir su despensa.
El caso ilustra los retos que enfrenta la química moderna con las más de cien mil sustancias identificadas dentro del comercio, de un universo de 12 millones que existen en el planeta, según datos del Instituto Nacional de Ecología. Tales desafíos comprenden la producción de bienes con menores montos de energía en los procesos, con escaso o nulo impacto sobre el entorno y que no generen riesgos para la salud de la población.
“En el mundo científico, la intención es buscar diferentes alternativas tecnológicas que permitan revertir lo más posible el efecto del cambio climático. (Para ello) hay varias vertientes, la más conocida por la sociedad es la producción de energía, que se expresa con la búsqueda de nuevas fuentes”, comentó Ciro Ortiz Estrada, titular del Departamento de Ingeniería y Ciencias Químicas de la Universidad Iberoamericana.
La Agencia Internacional de Energía (IEA en inglés) ha calculado que las emisiones de dióxido de carbono en México, derivadas principalmente de la quema de combustibles fósiles, ascienden a 400 millones de toneladas cada año. Problemas como éste, que han contribuido al cambio climático, podrían atenuarse o resolverse si se aprovecharan otras fuentes de energía como el hidrógeno, el compuesto más abundante, que integra el 75% de la masa del universo.
Pero más allá del campo de la producción de energía, donde ha sido fundamental, la química ha ayudado a producir materiales que inciden en la salud y casi todas las ramas de la industria: fertilizantes, biocombustibles, alimentos funcionales (que contienen nutrientes esenciales añadidos con la idea de prevenir enfermedades), materiales más resistentes, ligeros y durables como la fibra de carbono, sistemas de iluminación y tratamiento de agua o residuos, entre muchos otros.
Eusebio Juaristi y Cosío, director del Departamento de Química del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), coincidió con esta idea al recordar que, durante el siglo XX la disciplina fue la base para el desarrollo de fármacos que incrementaron la expectativa de vida en las poblaciones en México y otros países: “Ahora esperamos vivir hasta 70 o 75 años, mientras hace medio siglo el promedio era de apenas 50 años”.
Otro reto en la búsqueda de un menor impacto ambiental y empleado por la química “verde” a nivel industrial o de laboratorio, añadió Ortiz, es sustituir materias primas para obtener los productos deseados con menor cantidad de residuos, así como el análisis de los ciclos de vida, para conocer sus tiempos de degradación.
A cien años de que se otorgó el Nobel de Química a Marie Curie, lo que dio paso a que la UNESCO dedicara el 2011 a la disciplina, ésta tiene mucho qué decir y mucho qué analizar, según Ortiz. “Si la meta es minimizar los residuos que se generan, más si son tóxicos, pues hay un indicador favorable a esa ruta tecnológica”.
“Si la idea es sustituir un producto que es dañino en términos del tiempo que tarda en biodegradarse, pues ése es el mejor camino.
“En sus líneas prioritarias de estudio, al menos el mundo académico busca dar respuesta a este tipo de problemas. No hay institución, en México y el mundo cuyas investigaciones no giren alrededor del medio ambiente, el bienestar y la salud humana, aquello a lo que llamamos sostenibilidad”, insistió el profesor e investigador de la Universidad Iberoamericana.
“Hemos avanzado mucho, pero aún nos falta mucho por recorrer”, consideró por su parte Eusebio Juaristi
Lunes 02 de mayo de 2011 Guillermo Cárdenas Guzmán | El Universalguicardenas@hotmail.com
Cuando Verónica Díaz alista su basura doméstica para que la recoja el camión recolector sabe, por las noticias que ha escuchado en la radio, que emplear bolsas de plástico no es la mejor alternativa para preservar el ambiente; sin embargo, la joven ama de casa no encuentra otra solución para dar un uso práctico a esos productos de polietileno que aún le regalan en los comercios adonde acude a surtir su despensa.
El caso ilustra los retos que enfrenta la química moderna con las más de cien mil sustancias identificadas dentro del comercio, de un universo de 12 millones que existen en el planeta, según datos del Instituto Nacional de Ecología. Tales desafíos comprenden la producción de bienes con menores montos de energía en los procesos, con escaso o nulo impacto sobre el entorno y que no generen riesgos para la salud de la población.
“En el mundo científico, la intención es buscar diferentes alternativas tecnológicas que permitan revertir lo más posible el efecto del cambio climático. (Para ello) hay varias vertientes, la más conocida por la sociedad es la producción de energía, que se expresa con la búsqueda de nuevas fuentes”, comentó Ciro Ortiz Estrada, titular del Departamento de Ingeniería y Ciencias Químicas de la Universidad Iberoamericana.
La Agencia Internacional de Energía (IEA en inglés) ha calculado que las emisiones de dióxido de carbono en México, derivadas principalmente de la quema de combustibles fósiles, ascienden a 400 millones de toneladas cada año. Problemas como éste, que han contribuido al cambio climático, podrían atenuarse o resolverse si se aprovecharan otras fuentes de energía como el hidrógeno, el compuesto más abundante, que integra el 75% de la masa del universo.
Pero más allá del campo de la producción de energía, donde ha sido fundamental, la química ha ayudado a producir materiales que inciden en la salud y casi todas las ramas de la industria: fertilizantes, biocombustibles, alimentos funcionales (que contienen nutrientes esenciales añadidos con la idea de prevenir enfermedades), materiales más resistentes, ligeros y durables como la fibra de carbono, sistemas de iluminación y tratamiento de agua o residuos, entre muchos otros.
Eusebio Juaristi y Cosío, director del Departamento de Química del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), coincidió con esta idea al recordar que, durante el siglo XX la disciplina fue la base para el desarrollo de fármacos que incrementaron la expectativa de vida en las poblaciones en México y otros países: “Ahora esperamos vivir hasta 70 o 75 años, mientras hace medio siglo el promedio era de apenas 50 años”.
Otro reto en la búsqueda de un menor impacto ambiental y empleado por la química “verde” a nivel industrial o de laboratorio, añadió Ortiz, es sustituir materias primas para obtener los productos deseados con menor cantidad de residuos, así como el análisis de los ciclos de vida, para conocer sus tiempos de degradación.
A cien años de que se otorgó el Nobel de Química a Marie Curie, lo que dio paso a que la UNESCO dedicara el 2011 a la disciplina, ésta tiene mucho qué decir y mucho qué analizar, según Ortiz. “Si la meta es minimizar los residuos que se generan, más si son tóxicos, pues hay un indicador favorable a esa ruta tecnológica”.
“Si la idea es sustituir un producto que es dañino en términos del tiempo que tarda en biodegradarse, pues ése es el mejor camino.
“En sus líneas prioritarias de estudio, al menos el mundo académico busca dar respuesta a este tipo de problemas. No hay institución, en México y el mundo cuyas investigaciones no giren alrededor del medio ambiente, el bienestar y la salud humana, aquello a lo que llamamos sostenibilidad”, insistió el profesor e investigador de la Universidad Iberoamericana.
“Hemos avanzado mucho, pero aún nos falta mucho por recorrer”, consideró por su parte Eusebio Juaristi
'Entrenan' células para atacar el cáncer
Científicos han probado una nueva técnica para enseñar a los glóbulos blancos a actuar en contra de las células cancerígenas
Los linfocitos que segregan proteínas son los encargados de combatir infecciones y también el cáncer (Foto: Archivo EL UNIVERSAL )
Lunes 02 de mayo de 2011 EFE | El Universal00:58
Un equipo de científicos de Estados Unidos desarrolló una nueva técnica para prolongar el efecto de los glóbulos blancos (linfocitos T) que inyectan a los pacientes de cáncer para proporcionarles defensas contra los tumores.
Los linfocitos T son los responsables de coordinar la respuesta inmune, constituyen el 70% del total de los linfocitos que segregan proteínas y se encargan de destruir proteínas ajenas al organismo. Por tanto, combaten infecciones y también el cáncer.
Su efecto dura poco tiempo. Por eso el doctor Marcus Butler y sus colegas del Dana-Farber Cancer Institute han desarrollado una técnica, una forma de "inmunoterapia adoptiva", que puede permitir a las células T sobrevivir en el riego sanguíneo de los pacientes con melanoma durante más de un año en algunos casos.
Los resultados de esta investigación, que todavía está en fase 1, se publicaron en el número de esta semana de Science Translational Medicine.
La técnica fue probada en un grupo de nueve pacientes con melanoma avanzado y diez semanas después de comenzar la terapia siete tenían más linfocitos de los que habían comenzado.
Pasado este periodo, tres de los pacientes tenían enfermedad estable, ni avanzó ni retrocedió; en otro caso se extendió a los pulmones y otro paciente experimentó una remisión completa.
Los médicos señalan que más de dos años después de recibir la terapia una sola vez, no tiene evidencia de cáncer.
"El estudio demuestra que es posible mantener altos niveles de células antitumorales T en los pacientes durante un largo período de tiempo, evitando las complicaciones de las técnicas convencionales", que suelen tener fuertes efectos secundarios, señala Butler.
"Nuestra técnica abre el camino a tratamientos menos tóxicos (que la quimioterapia) y ataques inmunológicos de mayor duración contra las células del cáncer", agregó.
Según la Sociedad estadounidense del Cáncer, el pasado año se diagnosticaron más de 68 mil melanomas en este país, unas cifras que han ido en aumento desde hace más de 30 años.
Los médicos indican que si los melanomas se detectan y eliminan en una fase temprana se pueden curar, por eso recomiendan hacer revisiones y evitar la sobreexposición al sol.
La "inmunoterapia adoptiva" implica la recolección de células T de un paciente y exponerlas a las proteínas de "antígenos" que sólo se encuentran en las células tumorales.
Las células T aprenden a reconocer los antígenos y atacar las células tumorales que las transportan.
Los científicos tratan esas células T "educadas" con un estimulador de crecimiento para aumentar su número y luego las inyectan de nuevo en el paciente, donde se despliegan como un ejército para destruir a las células tumorales.
En condiciones normales, las células T reinyectadas mueren en cuestión de días, pero con esta técnica los médicos pueden aumentar su capacidad de resistencia.
Los investigadores advierten que esta terapia puede causar una serie de problemas como náuseas, fiebre, debilidad muscular, disminución de ciertos tipos de células blancas de la sangre, así como otros más graves, por lo que continuarán investigando.
"Nuestro siguiente paso será estudiar esta técnica junto con otras terapias que pueden aumentar el número y la eficacia de estas células T", asegura Naoto Hirano, médico del centro Dana-Farber y miembro del equipo investigador.
Los linfocitos T son los responsables de coordinar la respuesta inmune, constituyen el 70% del total de los linfocitos que segregan proteínas y se encargan de destruir proteínas ajenas al organismo. Por tanto, combaten infecciones y también el cáncer.
Su efecto dura poco tiempo. Por eso el doctor Marcus Butler y sus colegas del Dana-Farber Cancer Institute han desarrollado una técnica, una forma de "inmunoterapia adoptiva", que puede permitir a las células T sobrevivir en el riego sanguíneo de los pacientes con melanoma durante más de un año en algunos casos.
Los resultados de esta investigación, que todavía está en fase 1, se publicaron en el número de esta semana de Science Translational Medicine.
La técnica fue probada en un grupo de nueve pacientes con melanoma avanzado y diez semanas después de comenzar la terapia siete tenían más linfocitos de los que habían comenzado.
Pasado este periodo, tres de los pacientes tenían enfermedad estable, ni avanzó ni retrocedió; en otro caso se extendió a los pulmones y otro paciente experimentó una remisión completa.
Los médicos señalan que más de dos años después de recibir la terapia una sola vez, no tiene evidencia de cáncer.
"El estudio demuestra que es posible mantener altos niveles de células antitumorales T en los pacientes durante un largo período de tiempo, evitando las complicaciones de las técnicas convencionales", que suelen tener fuertes efectos secundarios, señala Butler.
"Nuestra técnica abre el camino a tratamientos menos tóxicos (que la quimioterapia) y ataques inmunológicos de mayor duración contra las células del cáncer", agregó.
Según la Sociedad estadounidense del Cáncer, el pasado año se diagnosticaron más de 68 mil melanomas en este país, unas cifras que han ido en aumento desde hace más de 30 años.
Los médicos indican que si los melanomas se detectan y eliminan en una fase temprana se pueden curar, por eso recomiendan hacer revisiones y evitar la sobreexposición al sol.
La "inmunoterapia adoptiva" implica la recolección de células T de un paciente y exponerlas a las proteínas de "antígenos" que sólo se encuentran en las células tumorales.
Las células T aprenden a reconocer los antígenos y atacar las células tumorales que las transportan.
Los científicos tratan esas células T "educadas" con un estimulador de crecimiento para aumentar su número y luego las inyectan de nuevo en el paciente, donde se despliegan como un ejército para destruir a las células tumorales.
En condiciones normales, las células T reinyectadas mueren en cuestión de días, pero con esta técnica los médicos pueden aumentar su capacidad de resistencia.
Los investigadores advierten que esta terapia puede causar una serie de problemas como náuseas, fiebre, debilidad muscular, disminución de ciertos tipos de células blancas de la sangre, así como otros más graves, por lo que continuarán investigando.
"Nuestro siguiente paso será estudiar esta técnica junto con otras terapias que pueden aumentar el número y la eficacia de estas células T", asegura Naoto Hirano, médico del centro Dana-Farber y miembro del equipo investigador.
domingo, 1 de mayo de 2011
COSMOS capitulo 7 El espinazo de la noche
Septima parte de la serie documental de Carl Sagan
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5 documental,
5a cosmos
El Neandertal protagoniza muestra en Croacia
En Krapina se presenta un viaje por la evolución de la vida
Relación. Ahora se sabe que el neandertal es un poco antepasado del hombre actual (Foto: Archivo/ELUNIVERSAL )
KRAPINA, Croacia | Domingo 01 de mayo de 2011 EFE | El Universal11:07
La tecnología moderna y el pasado paleolítico se unen en un nuevo museo en Krapina (Croacia) para ofrecer al visitante un original viaje por la evolución de la vida, centrado en la aparición y existencia de un ser que puede considerarse al menos en parte nuestro antepasado: el Neandertal.
Lo expuesto refleja las conclusiones de los más recientes descubrimientos científicos, que confirman que el Neandertal es, contrariamente a lo que se creía antes, un poco nuestro antepasado, aseguró el paleontólogo croata Jakov Radovcic, que junto con el arquitecto Zeljko Kovacic proyectó el museo.
El museo "recuerda a la matriz, el caracol" , donde el visitante se mueve "cual una Alicia en el país de las maravillas" por "la interesante historia del Universo, la Tierra y la Humanidad" , explicó Kovacic.
Fascinación despiertan sobre todo los dioramas con figuras realistas de 17 individuos neandertales -hombres, mujeres y niños- de Krapina, localidad del norte de Croacia situada junto a uno de los yacimientos de restos de este hombre primitivo más importantes del mundo, Husnjakovo.
Elaborados por la escultora francesa Elisabeth Daynes, los dioramas representan una reconstrucción de la vida de hace 130 mil años con base en los huesos de 70 neandertales hallados en Husnjakovo.
Su análisis científico ilustra claramente que esa vida era difícil y dolorosa, con muchos peligros, enfermedades y lesiones.
Se muestran así a familias del paleolítico cazando, elaborando utensilios en su cueva, o cortando carne, pero también otras situaciones más dramáticas.
Un Neandertal en estado de coma que otros cuidan o un lisiado en situaciones de su vida cotidiana revelan cómo ya entonces la supervivencia tenía carácter comunitario y requería la protección a los más débiles.
Las figuras, pelirrojos con cráneo grande de solo unos 1.58 metros de altura, son tan realistas que tienen incrustados pelos humanos auténticos en una piel hecha de materiales especiales.
Ya en el siglo XIX fueron hallados, en una cueva de Husnjakovo, alrededor de 900 huesos fósiles del Neandertal, numerosos utensilios de piedra y restos fósiles del oso cavernario, del lobo, del alce, del gran ciervo, del rinoceronte lanudo, del bovino salvaje y otros animales de hace unos 130 mil años.
"También A. Rosas, J. L. Arsuaga, M.D. Garralda, C. Lalueza Fox y muchos otros especialistas españoles estudiaron la colección de los neandertales de Krapina y estoy muy contento de que sus conocimientos hayan sido asimismo incorporados en el marco científico de nuestro museo" , comentó Radovcic
La elaboración del genoma del Neandertal probó que este homínido no se extinguió por completo, como se suponía, sino que los europeos somos entre un 1 y un 4 % sus descendientes.
El borrador del genoma, producido a partir de muestras del yacimiento croata de Vindija, indica que posiblemente hubo un ser híbrido, mezcla del Homo sapiens con el Homo neandertalis, durante algún tiempo.
"La elaboración del mapa del genoma Neandertal, publicado el año pasado, es un gran descubrimiento" , subraya Radovcic.
La muestra empieza con una película sobre la vida de neandertales en la que actúan actores croatas.
Luego, por un camino en espiral que marca las etapas evolutivas desde la aparición del universo por la "Gran Explosión" , se observa el desarrollo de las galaxias, de nuestro sistema solar, la evolución de nuestro planeta y sobre todo la aparición de la vida y su desarrollo, hasta los primates y el Homo sapiens.
Todos los sentidos del visitante participan en esta odisea, que concluye con el viaje del Sapiens al espacio ultraterrestre, gracias una ingeniosa presentación multimedia.
Efectos táctiles, sonidos como rugidos de un Tyrannosaurus rex, olor de carne al fuego y de animales se combinan con la visión de esqueletos y lugares de información para dar una visión amplia de los conocimientos del hombre sobre sí mismo.
Entre otros, uno puede someterse a un análisis informático para averiguar en qué medida se parece al Homo sapiens original, o al Homo neandertalis.
“En México hay un desprecio por la inteligencia y el conocimiento”
El concierto de percusiones que ofrece una sola célula sucede en el laboratorio del doctor Ranulfo Romo Trujillo, instalado en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM
INVESTIGADOR. El científico, originario de Sinaloa, se dedica a tratar de entender cómo funciona el cerebro. Hace algunas semanas ingresó a El Colegio Nacional (Foto: ARIEL OJEDA EL UNIVERSAL )
Domingo 01 de mayo de 2011 Thelma Gómez Durán | El Universalclaudia.gomezd@eluniversal.com.mx
En este laboratorio es posible oír el sonido que produce una neurona en plena faena. Se escucha como si fuera una vieja cinta sonora de un bombardeo aéreo: Taca-taca-taca-taca...
El concierto de percusiones que ofrece una sola célula sucede en el laboratorio del doctor Ranulfo Romo Trujillo, instalado en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. La neurona que escuchamos es la de un mono Rhesus, entretenido en realizar una actividad que los científicos le han enseñado. Un microelectrodo capta las señales eléctricas de su neurona y las envía a un sistema de cómputo que las registra en un lenguaje matemático y también las traduce en sonido. Esas señales eléctricas neuronales son las que Ranulfo Romo, y su equipo, estudian para tratar de resolver dudas que aún existen sobre la percepción, la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones e, incluso, la imaginación.
Hace ya varias décadas que Ranulfo Romo se dedica a tratar de entender cómo funciona el cerebro. Sus investigaciones han permitido develar algunos misterios sobre cómo se representa la información en el cerebro y cómo se transforma para realizar funciones como el aprendizaje.
Este sonorense que se graduó como médico cirujano en la UNAM y obtuvo su doctorado en la Universidad de París, Francia, ingresó a El Colegio Nacional el 9 de marzo del 2011. Ese día, leyó un discurso titulado “Crónicas cerebrales”, un repasó de su andar científico. Fue investigador en el Colegio de Francia, en París; en el Instituto de Fisiología de la Universidad de Friburgo, en Suiza; y en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos. En 1989 regresó a México. En su cerebro traía un montón de ideas, entre ellas mostrar que en este país se podía hacer investigación de excelencia.
¿No se arrepiente de haber regresado a México?
Para nada podría arrepentirme. Mi balance es mejor de lo que me hubiera imaginado. Desde que me fui, en mi agenda siempre estaba regresar a México. Contra marea regresé y vine porque quise.
Cuando me fui de México, solicité una beca al CONACYT y me la negó, porque no tenía las calificaciones necesarias para ser becado. Me fui a París comisionado por el Instituto Mexicano del Seguro Social, lugar donde trabajaba como investigador en el área de neurociencias.
Al año, el IMSS no me renovó el permiso y me despidió. Pero desde que llegué a París trabajé lo suficiente y me contrataron en el Colegio de Francia. Con el salario que recibí, hice el doctorado, el cual no estaba en mi agenda original, porque me fui como investigador. Soy un científico atípico, porque no viví de las becas del sistema mexicano. La pregunta que ahora me hago es si el CONACYT existe desde los años 70, ¿cuántas becas ha dado, cuántos mexicanos se han beneficiado con estas becas y cuántos habrán regresado al país, cuántos de ellos habrán aportado algo para el país?
Pero, ser científico en México es algo así como una carrera de obstáculos…
Para darle una idea, le cuento: mandé mi proyecto al CONACYT, en la convocatoria del 2009. A finales del 2010, se aprobó. Y todavía no llegan los recursos.
Entonces, dígame ¿cuál es el escenario en el que los científicos hacemos ciencia en México? Estamos inmersos en un mar de caos. El CONACYT tiene una desconexión de la Presidencia, de la Secretaría de Hacienda, de la Secretaría de Educación Pública. Los políticos van por los votos; nosotros, los científicos, estamos fuera de su agenda. La educación y la ciencia no les interesa.
¿Es tiempo de que el CONACYT replanté sus objetivos?
Si usted hace esa pregunta a cualquier científico mexicano, le va a contestar que el CONACYT ha sido un desastre en los últimos años. El asunto en CONACYT es muy grave, porque no lo toman en serio. En México hay un desprecio por la inteligencia y el conocimiento. La educación es algo serio. Si no tenemos un país educado, vamos a seguir con todo esto que ahora tenemos.
Si una nación como la nuestra quiere tener una sociedad civilizada, educada científicamente, capacitada, con tecnólogos, con literatos, con poetas, con músicos, pues el camino es la educación. Y me parece que hay una falta de compromiso de los gobiernos por la educación. Me da la impresión que los gobernantes, cuando se suben a sus puestos, se les olvida que llegaron ahí por el voto de la gente. Da la impresión de que el único compromiso que tienen es dar discursos vacíos, llenos de palabrería barata. De eso estamos cansados.
Si en estos momentos le ofrecieran trabajar en un laboratorio del extranjero, ¿aceptaría?
Creo que no... En primer lugar, toda mi educación la realicé en escuelas públicas. Cuando salí del país, me fui con esa idea: tenía que revertir algo a este país, a mi sociedad. Estuve tentado a quedarme en el extranjero, porque tenía ofertas y los colegas me invitaban a quedarme. Si hubiera sido educado de una forma diferente, posiblemente sí. Pero a mí se me inculcó el amor por la tierra, la cultura, el compromiso, la vocación.
Hablemos del cerebro. ¿Cuánto falta conocer sobre su funcionamiento?
Sabemos mucho del cerebro. Más bien, sabemos mucho del sistema nervioso, sobre su anatomía, los aspectos moleculares, el funcionamiento de las células, los circuitos cerebrales. Y sabemos mucho sobre en qué parte del cerebro ocurren los procesos que tienen que ver con la visión, el olfato, el movimiento. Lo que aún desconocemos tiene que ver con las funciones cognitivas, sobre cómo guardamos la información en el cerebro, cómo aprendemos, por qué unos aprenden mejor que otros.
Existe un misterio fascinante: ¿cómo le hace una materia biológica, que es húmeda, formada por células muy frágiles y pequeñas, para guardar información? Y no sólo para guardarla, sino para transformarla. Porque tan pronto como adquirimos información, podemos transformarla en imaginación.
¿Qué misterios hay aún sobre la memoria?
No sabemos cómo, de esas células frágiles que son las neuronas, se genera la memoria.
No sabemos si es medular o es eléctrica. Esto es un gran misterio. Para mí, el gran misterio es cómo la materia biológica es capaz de generar tanta información; cómo podemos tener la capacidad para hablar con otro, de integrar tanta información y cómo el cerebro puede manifestar todo lo que tiene adentro.
Por ejemplo, la imaginación….
La imaginación es un proceso y tiene que ver con operaciones de alto orden del cerebro, basadas exclusivamente en la memoria.
Ahora todo mundo dice que memorizar es malo, pero la memoria es clave, el asunto es cómo se utiliza. Memorizar es muy bueno, porque si usted guarda información en su cerebro, puede pensar y razonar. No imagino a un individuo que sin memorizar, puede razonar. Lo importante es utilizar la memoria para pensar. Después, viene la imaginación.
¿La imaginación es un privilegio exclusivo de los seres humanos?
Parece ser que no. Los experimentos que hemos hecho con los monos Rhesus muestran que ellos tienen imaginación. Los circuitos cerebrales de los primates son complejísimos, los suficientemente complejos para tener imaginación.
¿Hasta qué edad termina de desarrollarse el cerebro?
El cerebro está cambiando continuamente, pero hay etapas críticas. Los primeros 9 meses, los primeros cuatro años y la adolescencia son edades muy críticas.
En las primeras etapas se necesita tener una muy buena nutrición para ayudar a tener un adecuado desarrollo del cerebro. En la adolescencia, el cerebro tiene una inundación de hormonas, además cambia la forma de percibir, de aprender, así como de interpretar el mundo.
Ahora, es importante tener claro que el cerebro humano es diferente en cada uno de nosotros. La diferencia puede ser el tamaño de las dentritas de las neuronas. Además, cada neurona es única. Nos han dicho que todos los seres humanos somos iguales, yo creo que todos los seres humanos somos diferentes.
Es cierto, todos tenemos derechos y responsabilidades, pero la biología es implacable y mientras no entendamos las diferencias biológicas, no vamos a entender lo que somos como seres humanos.
¿Existe poco cuidado hacia el cerebro?
Sí, porque no hay vanidad con el cerebro. Si nos duele el estómago, lo cuidamos. Si nos fracturamos una pierna, la atendemos. Pero pocas veces atendemos el cerebro. Porque el pensamiento no se ve.
Si se pudiera pensar que el país es un cerebro, ¿cuál sería su diagnóstico de este cerebro llamado México?
Si México es un cerebro, está mal. Porque no interpreta la realidad externa, no guarda la información, no toma las decisiones exactas; además, las decisiones sólo benefician a unos cuantos. En nuestro país hay algo que no tiene lógica; se toman decisiones que no están basadas en las evidencias. En este país se desprecia a la inteligencia.
En este laboratorio es posible oír el sonido que produce una neurona en plena faena. Se escucha como si fuera una vieja cinta sonora de un bombardeo aéreo: Taca-taca-taca-taca...
El concierto de percusiones que ofrece una sola célula sucede en el laboratorio del doctor Ranulfo Romo Trujillo, instalado en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. La neurona que escuchamos es la de un mono Rhesus, entretenido en realizar una actividad que los científicos le han enseñado. Un microelectrodo capta las señales eléctricas de su neurona y las envía a un sistema de cómputo que las registra en un lenguaje matemático y también las traduce en sonido. Esas señales eléctricas neuronales son las que Ranulfo Romo, y su equipo, estudian para tratar de resolver dudas que aún existen sobre la percepción, la memoria, el aprendizaje, la toma de decisiones e, incluso, la imaginación.
Hace ya varias décadas que Ranulfo Romo se dedica a tratar de entender cómo funciona el cerebro. Sus investigaciones han permitido develar algunos misterios sobre cómo se representa la información en el cerebro y cómo se transforma para realizar funciones como el aprendizaje.
Este sonorense que se graduó como médico cirujano en la UNAM y obtuvo su doctorado en la Universidad de París, Francia, ingresó a El Colegio Nacional el 9 de marzo del 2011. Ese día, leyó un discurso titulado “Crónicas cerebrales”, un repasó de su andar científico. Fue investigador en el Colegio de Francia, en París; en el Instituto de Fisiología de la Universidad de Friburgo, en Suiza; y en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos. En 1989 regresó a México. En su cerebro traía un montón de ideas, entre ellas mostrar que en este país se podía hacer investigación de excelencia.
¿No se arrepiente de haber regresado a México?
Para nada podría arrepentirme. Mi balance es mejor de lo que me hubiera imaginado. Desde que me fui, en mi agenda siempre estaba regresar a México. Contra marea regresé y vine porque quise.
Cuando me fui de México, solicité una beca al CONACYT y me la negó, porque no tenía las calificaciones necesarias para ser becado. Me fui a París comisionado por el Instituto Mexicano del Seguro Social, lugar donde trabajaba como investigador en el área de neurociencias.
Al año, el IMSS no me renovó el permiso y me despidió. Pero desde que llegué a París trabajé lo suficiente y me contrataron en el Colegio de Francia. Con el salario que recibí, hice el doctorado, el cual no estaba en mi agenda original, porque me fui como investigador. Soy un científico atípico, porque no viví de las becas del sistema mexicano. La pregunta que ahora me hago es si el CONACYT existe desde los años 70, ¿cuántas becas ha dado, cuántos mexicanos se han beneficiado con estas becas y cuántos habrán regresado al país, cuántos de ellos habrán aportado algo para el país?
Pero, ser científico en México es algo así como una carrera de obstáculos…
Para darle una idea, le cuento: mandé mi proyecto al CONACYT, en la convocatoria del 2009. A finales del 2010, se aprobó. Y todavía no llegan los recursos.
Entonces, dígame ¿cuál es el escenario en el que los científicos hacemos ciencia en México? Estamos inmersos en un mar de caos. El CONACYT tiene una desconexión de la Presidencia, de la Secretaría de Hacienda, de la Secretaría de Educación Pública. Los políticos van por los votos; nosotros, los científicos, estamos fuera de su agenda. La educación y la ciencia no les interesa.
¿Es tiempo de que el CONACYT replanté sus objetivos?
Si usted hace esa pregunta a cualquier científico mexicano, le va a contestar que el CONACYT ha sido un desastre en los últimos años. El asunto en CONACYT es muy grave, porque no lo toman en serio. En México hay un desprecio por la inteligencia y el conocimiento. La educación es algo serio. Si no tenemos un país educado, vamos a seguir con todo esto que ahora tenemos.
Si una nación como la nuestra quiere tener una sociedad civilizada, educada científicamente, capacitada, con tecnólogos, con literatos, con poetas, con músicos, pues el camino es la educación. Y me parece que hay una falta de compromiso de los gobiernos por la educación. Me da la impresión que los gobernantes, cuando se suben a sus puestos, se les olvida que llegaron ahí por el voto de la gente. Da la impresión de que el único compromiso que tienen es dar discursos vacíos, llenos de palabrería barata. De eso estamos cansados.
Si en estos momentos le ofrecieran trabajar en un laboratorio del extranjero, ¿aceptaría?
Creo que no... En primer lugar, toda mi educación la realicé en escuelas públicas. Cuando salí del país, me fui con esa idea: tenía que revertir algo a este país, a mi sociedad. Estuve tentado a quedarme en el extranjero, porque tenía ofertas y los colegas me invitaban a quedarme. Si hubiera sido educado de una forma diferente, posiblemente sí. Pero a mí se me inculcó el amor por la tierra, la cultura, el compromiso, la vocación.
Hablemos del cerebro. ¿Cuánto falta conocer sobre su funcionamiento?
Sabemos mucho del cerebro. Más bien, sabemos mucho del sistema nervioso, sobre su anatomía, los aspectos moleculares, el funcionamiento de las células, los circuitos cerebrales. Y sabemos mucho sobre en qué parte del cerebro ocurren los procesos que tienen que ver con la visión, el olfato, el movimiento. Lo que aún desconocemos tiene que ver con las funciones cognitivas, sobre cómo guardamos la información en el cerebro, cómo aprendemos, por qué unos aprenden mejor que otros.
Existe un misterio fascinante: ¿cómo le hace una materia biológica, que es húmeda, formada por células muy frágiles y pequeñas, para guardar información? Y no sólo para guardarla, sino para transformarla. Porque tan pronto como adquirimos información, podemos transformarla en imaginación.
¿Qué misterios hay aún sobre la memoria?
No sabemos cómo, de esas células frágiles que son las neuronas, se genera la memoria.
No sabemos si es medular o es eléctrica. Esto es un gran misterio. Para mí, el gran misterio es cómo la materia biológica es capaz de generar tanta información; cómo podemos tener la capacidad para hablar con otro, de integrar tanta información y cómo el cerebro puede manifestar todo lo que tiene adentro.
Por ejemplo, la imaginación….
La imaginación es un proceso y tiene que ver con operaciones de alto orden del cerebro, basadas exclusivamente en la memoria.
Ahora todo mundo dice que memorizar es malo, pero la memoria es clave, el asunto es cómo se utiliza. Memorizar es muy bueno, porque si usted guarda información en su cerebro, puede pensar y razonar. No imagino a un individuo que sin memorizar, puede razonar. Lo importante es utilizar la memoria para pensar. Después, viene la imaginación.
¿La imaginación es un privilegio exclusivo de los seres humanos?
Parece ser que no. Los experimentos que hemos hecho con los monos Rhesus muestran que ellos tienen imaginación. Los circuitos cerebrales de los primates son complejísimos, los suficientemente complejos para tener imaginación.
¿Hasta qué edad termina de desarrollarse el cerebro?
El cerebro está cambiando continuamente, pero hay etapas críticas. Los primeros 9 meses, los primeros cuatro años y la adolescencia son edades muy críticas.
En las primeras etapas se necesita tener una muy buena nutrición para ayudar a tener un adecuado desarrollo del cerebro. En la adolescencia, el cerebro tiene una inundación de hormonas, además cambia la forma de percibir, de aprender, así como de interpretar el mundo.
Ahora, es importante tener claro que el cerebro humano es diferente en cada uno de nosotros. La diferencia puede ser el tamaño de las dentritas de las neuronas. Además, cada neurona es única. Nos han dicho que todos los seres humanos somos iguales, yo creo que todos los seres humanos somos diferentes.
Es cierto, todos tenemos derechos y responsabilidades, pero la biología es implacable y mientras no entendamos las diferencias biológicas, no vamos a entender lo que somos como seres humanos.
¿Existe poco cuidado hacia el cerebro?
Sí, porque no hay vanidad con el cerebro. Si nos duele el estómago, lo cuidamos. Si nos fracturamos una pierna, la atendemos. Pero pocas veces atendemos el cerebro. Porque el pensamiento no se ve.
Si se pudiera pensar que el país es un cerebro, ¿cuál sería su diagnóstico de este cerebro llamado México?
Si México es un cerebro, está mal. Porque no interpreta la realidad externa, no guarda la información, no toma las decisiones exactas; además, las decisiones sólo benefician a unos cuantos. En nuestro país hay algo que no tiene lógica; se toman decisiones que no están basadas en las evidencias. En este país se desprecia a la inteligencia.
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